La Comunidad de Madrid prepara una desescalada larga y «a la carta»
Tiene una semana para redactar la normativa a aplicar sobre cada aspecto, desde las máquinas de tabaco a consejos sobre baños en pantanos.
El estado de alarma decae el próximo domingo. Madrid se queda entonces al borde de una fase 3 que nunca alcanzará –ya que las fases morirán con la alarma– y que, según aclaró ayer la presidenta Díaz Ayuso, no va a pedir. Pero tampoco está lista para arrancar de nuevo al cien por cien en todas sus actuaciones. Por eso, el Gobierno regional está preparando un decreto en el que trabajan todas las consejerías y que coordina la de Sanidad, donde se regularán absolutamente todos los aspectos de la vuelta a la normalidad. Que será larga y «a la carta»: adaptada a las necesidades de Madrid, anuncia el vicepresidente, Ignacio Aguado.
Tras la confusión de los últimos días –Aguado
anunció el miércoles que no habría petición de pasar a la fase 3 porque no tenía sentido, el consejero de Sanidad indicó el viernes que sí se pediría, y la presidenta ayer aclaró que finalmente no se hará–, los responsables de la Comunidad de Madrid se aplican a la tarea de redactar un decreto que explique cómo va a ser la desescalada en la región a partir del próximo lunes.
Según explicaron a ABC fuentes del Gobierno regional, se está trabajando con todas las consejerías para que cada una explique cómo debe realizarse la desescalada en su área. Con toda esa información, la Consejería de Sanidad elaborará la hoja de ruta de las próximas semanas. No es un trabajo fácil: Galicia acaba de realizarl y su decreto tiene más de 40 páginas ordenando todo tipo de situaciones.
En el caso de Madrid, hay que especificar desde los aforos de apertura de los distintos tipos de comercio y lugares de ocio, a particularidades como qué hacer con las máquinas de tabaco o con las salas de juego, a partir del lunes 22. Y dar alguna indicación a los ayuntamientos, de los que dependen, por ejemplo, los baños públicos en los pantanos, tan concurridos en verano.
Madrid va a contar, de este modo, con su propia «fase 3» personalizada, que tomará lo que le parezca adecuado de la que ha regido en el resto de España y modificará aquello que considere oportuno. «Se irá abriendo la mano paulatinamente, en cuestión de días, semanas o meses, según los datos», indican desde el Gobierno regional. Por eso prevén que algunas de las medidas de restricción se puedan prolongar todavía durante todo julio.
Para todos igual
La repercusión de la pandemia ha sido mayor en determinados distritos de la capital –como Puente de Vallecas, Fuencarral-El Pardo o Latina– y municipios –entre ellos Leganés, Alcalá de Henares y Móstoles–. Sin embargo y aunque la decisión definitiva no está tomada, la idea más extendida entre los miembros del Gobierno autonómico –y la que defienden también en la Consejería de Sanidad– es que las normas en Madrid sean «para todos igual».
Otra cosa será lo que ocurra si se da algún rebrote. En este caso, no obstante, recuerdan que no sería sencillo actuar desde el ámbito autonómico porque «la competencia para prohibir la movilidad es estatal».
Mascarillas más baratas
No bajar la guardia es una de las recomendaciones en que más insisten los responsables regionales madrileños. Por eso, la semana que viene se insistirá mucho en mantener las medidas de autoprotección: mascarilla, lavado de manos frecuente y distancia social.
Para que el asunto de las mascarillas no se convierta en un problema económico para las familias, Aguado propuso que se inste al Gobierno central a rebajar el IVA de estos artículos del 21 por ciento actual al 4.
Sanidad, la clave de bóveda
En la buena salud de nuestro sistema sanitario están puestos ahora todos los ojos. La Consejería de Sanidad ha apostado –tras algunas presiones sindicales y de la opinión pública– por volver a contrata a las cerca de 10.000 personas que hicieron labores de refuerzo durante los peores meses del Covid-19. Serán contratos hasta el próximo diciembre, y de ellos, 650 se han dirigido a la Atención Primaria.
Siguen realizándose PCR y los «rastreadores» mantienen su vigilancia sobre los nuevos casos, para descubrir focos y frenar los contagios. Pero los datos sanitarios dejan un margen para la esperanza: el número de pacientes hospitalizados ha bajado más del 97,50 por ciento; y los que están en seguimiento domiciliario en Atención Primaria han caído más del 90 por ciento.
Turismo
Las autoridades madrileñas siguen muy preocupadas por la posibilidad de que el aeropuerto se convierta en una puerta de entrada a contagios. Además de pedirle al Gobierno de la nación un Plan Barajas en este sentido, ha propuesto también que a todos los turistas que lleguen por esta vía a Madrid se les reciba con un mensaje a su teléfono móvil (SMS) en el que se les indique el teléfono al que deben llamar si observan que presentan síntomas del coronavirus. Se trata del 900 102 112, que ha estado en servicio durante toda la pandemia y que facilitaría a los viajeros contactar con los servicios médicos de la región si tuvieran síntomas.
Educación
Si hay una materia especialmente sensible en esta «rentrée», esa es la escolar. Cómo volver a clase, en qué condiciones y con qué medidas de seguridad se ha convertido en la gran pregunta, para la que todavía no hay respuesta. De momento, hoy vuelven a clase, de forma voluntaria, aquellos alumnos de 2º de Bachillerato que tengan que enfrentarse a la prueba de la EvAU en unas semanas.
La Consejería de Educación, que dirige Enrique Ossorio, envió unas instrucciones a los centros con medidas como evitar aglomeraciones, descartar actividades grupales o eventos en el interior de los centros, instalar dispensadores de gel desinfectante en las clases o desinfectar las instalaciones al menos una vez al día.
Las escuelas infantiles, al menos las municipales, tienen previsto abrir el 1 de julio, con preferencia para los niños cuyos padres tengan trabajo presencial. Otra cosa es lo que ocurra en septiembre, para cuando aún no hay un plan definido. El consejero Ossorio rechazó la propuesta del Ministerio de Educación, de un máximo de 20 alumnos por aula, porque sería «letal» para la vuelta a clase. Ni los centros están preparados, ni hay suficientes profesores, manifestó.
Transporte
Aquí la clave está en conseguir ajustar la oferta y la demanda. El consejero del ramo, Ángel Garrido, deberá hacer números para la nueva situación, en la que no está muy claro cuántos trabajadores volverán a sus oficinas y cuántos seguirán en teletrabajo. Lo que sí se sabe es que ya no va a haber pegatinas inutilizando algunos asientos –para controlar que se guardaban las distancias– y que la demanda se va a incrementar.
Fuentes regionales señalan que el Metro tiene ahora en torno a 800.000 viajeros por día, cuando una jornada laboral antes del Covid-19 transportaba a 2,5 millones de personas. Se generalizará el uso de dispositivos electrónicos que bloquean los tornos en el caso de que se supere el aforo recomendado en el Metro.
Economía
Recobrar la normalidad, pero sin perder de vista los datos de la pandemia. Es la recomendación que se sigue en el campo económico. En esta consejería mantienen estos días encuentros con diferentes sectores para ver «qué parámetros utilizar en la puesta en marcha» de nuevo de la actividad.
Hay que tener en cuenta las particularidades de cada tipo de negocio y cómo les afectan las restricciones por la pandemia. Por ejemplo, hay un acuerdo generalizado porque discotecas y salas de fiesta sigan esperando, porque allá donde se han abierto han sido focos de nuevos contagios. En principio, explican, «nadie se inclina por abrir al cien por cien, ni en comercios, ni en restaurantes ni en bares».
CADA UNO QUE HAGA LO QUE QUIERA CON MASCARILLA SAGRADA

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