Y AHORA QUÉ?
Cuando el presidente del Gobierno del Principado de Asturias no paraba de presumir de buena gestión por las cifras de contagios que gozaba esta comunidad, algunos le decíamos (llegó a enfadarse y vetarnos para que no entráramos en controversia, ahí apreciamos que le encantan los halagos como a todos) que si estábamos mejor era circunstancialmente y por la idiosincrasia nuestra, que el bicho no diferenciaba ideologías y territorios, solo sabemos que el coronavirus se encuentra muy bien entre inconscientes. Por desgracia teníamos razón, no por inteligentes, más bien por lo mismo que nos ocurrió en marzo y abril, vamos por detrás, pero llegamos a sufrir muy caro las consecuencias de esta pandemia.
Ahora está ocurriendo lo mismo, ya estamos manteniendo unos datos alarmantes, ya entró el bicho allí donde hace daño: las residencias de ancianos. No quisiera repetirle aquello de “through thick and thin” o “estar a las duras y a las maduras”. Pero seguro no, la culpa siempre es viuda.
¿Qué hicieron para mejorar las residencias de ancianos en estos seis meses? ¡Nada! Volverán a morir montones de ancianos sin que nadie responda por tamaña dejadez.
Decían que Asturias gastaba mucho más que Madrid en sanidad, por ello estábamos más protegidos. Lo cierto es que Asturias dentro de su particularidad de aislamiento, densidad poblacional, poca natalidad, muchos jubilados, prejubilados y viudas, no se usa el transporte público... los datos al final del recorrido (serán mejores que Madrid, no podría ser de otro modo ante una urbe tan masificada), pero serán tremendamente inasumibles por nadie, ni por los que hasta hace quince días alardeaban de meritocracia.
Por todo ello, solo le pido a mi presidente que acepte críticas, siempre le harán mejorar. Las alabanzas, todo lo contrario, le harán creerse suficiente cuando no lo es. Usted necesita crecer, sé que puede hacerlo y será un gran presidente, pero jamás logrará eso con limpiasolapas al lado. Busque gente dispuesta a discreparle y jamás se rodee de amiguetes, esos le llevarán a perder credibilidad, y siempre los electores hacen pagar a quienes se despistan de su cometido.
No hay buen gobierno practicando el buenismo, los “queda bien” siempre acaban tomando las medidas tarde, de hacerlo antes pagarían solo los inconscientes, luego todos. Deben ser enérgicos, hacer cumplir las medidas de seguridad y protección para protegernos y proteger de este virus con recomendaciones es absurdo, es como en una autopista quitar radares, señales y multas, solo poner un cartel a la entrada que deben ser prudentes, ¿verdad que no funcionaría? ¡Pues eso!
Este maldito virus nos está sacando de las casillas a todos, se alarga demasiado en el tiempo, los gestores deben ser más imaginativos, tenemos que saber pelearle en todos los frentes: sanitario, económico y social. De lo contrario hará estragos y nos hundirá en la miseria para muchos años, a nosotros y a varias generaciones.
Sé que nada es fácil, se juntan el hambre con las ganas de comer, hay que protegerse y hacer vida normalizada, difícil tarea, pero no hay otra.
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