Moncloa ordena sostener a Zapatero para que no arrastre al Gobierno en el rescate a Plus Ultra
Dirigentes socialistas explican la defensa del expresidente en la necesidad de que las responsabilidades no escalen a la aprobación del préstamo
El Gobierno no afloja su apoyo a José Luis Rodríguez Zapatero, pese al avance de la investigación del caso Plus Ultra y los nuevos testimonios —en forma de confesión— de Julito Martínez y dos directivos de la aerolínea que confirmarían el cobro de una comisión del 1% —530.000 euros—por parte del expresidente tras producirse el rescate de la compañía en pandemia. En el Ejecutivo no mueven un milímetro el cierre de filas con Zapatero, mientras crecen las voces en el PSOE que piden empezar a marcar distancias con él para no verse «arrastrados» por el devenir del caso. En el partido existe una preocupación creciente por que esta cuestión siga desgastando las siglas y sea una rémora difícil de revertir a menos de un año de las elecciones municipales y autonómicas de 2027. Esta presión, sin embargo, está resultando estéril y ya hay dirigentes socialistas que ven en el sostén al expresidente un movimiento puramente estratégico, de autodefensa por parte de Pedro Sánchez.
Las fuentes consultadas no creen que el apoyo a Zapatero sea una cuestión de lealtad ni siquiera con la vocación de preservar su legado, sino una maniobra de «control de daños». Entienden que la estrategia de respaldo público y político obedece a establecer un cortafuegos en la figura del expresidente que impida que las implicaciones —que puedan derivar en responsabilidades judiciales— lleguen a escalar hasta los organismos que aprobaron el rescate, con parada final en el Consejo de Ministros del 9 de marzo de 2021. Para ello, en Moncloa necesitan que Zapatero no cambie de versión, esto es, que siga negándolo todo, incluida cualquier mediación o gestión para que el Gobierno se aviniera a aprobar el préstamo a Plus Ultra. En este punto, cobra interés la entrevista que el expresidente concederá este jueves en RTVE y que supondrá la primera rendición de cuentas públicas desde su imputación. La expectación en las filas socialistas es máxima.
Las fuentes consultadas explican que si desde el Ejecutivo se decidiera dejar caer a Zapatero, asumiendo su implicación en la trama, esto supondría tanto como reconocer que tuvo capacidad de influencia en las decisiones que se adoptaron. También quedarían comprometidos en caso de que el expresidente optara por modificar su primera declaración y reconociera labores de lobby que hasta ahora ha negado. En tal caso, debería explicar qué resortes de la Administración pulsó para conseguir los objetivos por los que recibió la contraprestación económica de la compañía aérea. En su declaración judicial, Martínez aseguró no saber con quién habló Zapatero, esto es, no supo o no quiso apuntalar el tráfico de influencias.
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