Messi, de caminar a ser invisible y acabar en un baño de lágrimas
El argentino se marcha del fútbol de élite con un último partido muy pobre en el que apenas existió. Solo sacó el orgullo cuando Ferran hizo el gol de la victoria y terminó llorando
Ocho goles (21 en total en seis Mundiales), pero ninguno desde cuartos. De más a menos en el torneo, de caminar a convertirse en invisible en la final. Messi deja el fútbol de élite sin su deseada segunda estrella en su peor partido. Ningún
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