Entradas populares

martes, 18 de agosto de 2026

¿¡QUÉ SOIS VOSOTROS¡

 Los españoles, quiero decir. Yo no me incluyo, porque no he votado.

Aquí, en este país de países, la basura no hay que buscarla, nos la están restregando permanentemente en la cara. Por supuesto que hay más, muchísima más, pero que no importa. Si no te ahogas con la cabeza metida en un caldero de agua, no te ahogas a 10.935 metros de profundidad en el abismo Challenger del Pacífico.

Los cocineros se conocen todas las recetas, las propias y las de los demás. Pueden ignorar los "toques" personales de cada uno, pero no más. Y ¿alguien puede creerse que los 60.000 marroquíes que invadieron Ceuta han sido un "toque" personal del sátrapa marroquí? ¿Y alguien puede creerse que el Presidente, el Rey y todo el contenido del contenedor de inmundicias humanas nacionales que nos gobiernan desconocían ese "toque" de marras?

¿Entonces? ¿Qué más que lo que os hacen necesitáis que os hagan? Tener presente que toda esa patulea infecta no se ha impuesto ahí por la fuerza de las armas. La habéis aceptado, la habéis votado, la habéis ratificado vosotros.

¿No es da pena? Perdón por el modismo venezolano, quiero decir, ¿no es de vergüenza?

¿Qué es necesario para que aplacéis todas esas gilipolleces separatistas, y demás necedades, y recordéis Fuenteovejuna todos a una? Y, sobre todo, que la obra está basada en un suceso histórico ocurrido en 1476 en el municipio cordobés de Fuente Obejuna, donde los vecinos se rebelaron y mataron al cruel comendador Fernán Gómez de Guzmán.

La respuesta al juez: Cuando las autoridades llegaron a investigar el crimen y torturaron a los habitantes para que revelaran quién había sido el asesino, todos respondieron con una sola voz: "¡Fuenteovejuna, señor!".

Por supuesto que no estoy llamando al linchamiento público (eso me acojona) de todo este personal. No creo que fuera necesario. Solo todos a una, que es lo que realmente parece imposible, todos a una. De hacer posible ese imposible, no dudo que las fuerzas armadas respondieran al llamado ejerciendo la que, realmente, es, debiera de ser, la primordial de todas sus funciones, y alojara en un container, debidamente enrejado, a todo este personal venenoso envenenado. Y hasta aquí habríamos llegado.

Soñaba un ciego que veía...

No hay comentarios: