El 'caso Manu' o cómo una Selectividad desigual cambia tu futuro: «O renuncias a ser médico o pagas una privada»
Expertos proponen sistemas alternativos al actual para acabar con un modelo «injusto e imposible de homogeneizar»
Hace diez años, en Castilla y León se dieron cuenta de que sus universidades se estaban llenando de alumnos de otras comunidades autónomas y vaciando de castellanos. A priori no era un dato negativo, salvo porque el nivel académico de los alumnos de esas universidades estaba cayendo en picado.
En aquel contexto, Cristina Rueda, que es catedrática de Estadística en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid, decidió que la situación debía analizarse y publicó el por entonces controvertido 'informe Manu', cuya tesis principal fue que la diversidad de exámenes de la Selectividad entre las distintas regiones estaba generando graves desigualdades. Las más perjudicadas eran las autonomías con criterios de corrección más exigentes como, en aquel momento, Castilla y León.
Manu dio nombre al informe porque, al igual que muchos de sus compañeros, no pudo entrar en Medicina en ninguna universidad de Castilla y León. Terminó apuntándose a otra carrera para, después, repetir la Selectividad y, un año más tarde, empezar Medicina donde él quería, en la Universidad de Valladolid. Hoy sabemos que le va bien. Está en su segundo año de MIR y el ajetreo del hospital le impide atendernos. «El informe Manu armó un revuelo tremendo y, qué casualidad, aunque nadie lo llegó a admitir en público, se empezó a corregir de otra forma, las notas en Castilla y León subieron y los estudiantes castellanos volvieron a nuestras universidades», explica Rueda a este diario.
Quizá en Castilla y León ya no haya tantos 'Manus' pero, una década después, historias similares se repiten en otras comunidades, como la de Madrid. El curso pasado, Gretel Baeza tuvo que cambiar sus planes y renunció a estudiar Medicina para empezar Enfermería. A su novio le pasó algo parecido, pues quería matricularse en esta misma carrera en la pública y, por unas décimas, se quedó fuera de la Universidad de Alcalá, que era la que tenía la nota de corte más asequible. Terminó recurriendo a una privada. Este año, igual que le pasó a Manu, repetirá la PAU (Prueba de Acceso a la Universidad) para ver si consigue rascar esas décimas que le dejaron a las puertas. «O renuncias a ser médico o pagas una privada», sintetiza Baeza.
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