Entradas populares

lunes, 31 de octubre de 2016

PEDRO SÁNCHEZ CULPA A LOS PODERES FINANCIEROS Y AL GRUPO PRISA DE PRESIONAR PARA MANTENER A RAJOY



Pedro Sánchez durante la entrevista con Jordi Évole | Foto de Salvados/LaSexta
                                  Pedro Sánchez durante la entrevista con Jordi Évole


Pedro Sánchez acusa a los poderes financieros y al grupo Prisa de presionar para mantener a Rajoy
"El país no tiene oposición porque el PSOE ha quedado en tierra de nadie", lamenta el exlíder socialista.
El exsecretario general del PSOE asegura que la gestora "quería" colocarle en una situación "imposible" entre la abstención y desobedecer al Comité Federal.
Manda un mensaje a Susana Díaz para que dé un paso al frente: "Una organización no puede estar sufriendo la agenda personal de un dirigente"
Pedro Sánchez ha reaparecido en Salvados (La Sexta) tras renunciar a su acta de diputado para evitar votar en la investidura de Mariano Rajoy. Preparado para comenzar una campaña con la que aspira a volver a dirigir el partido, el exsecretario general del PSOE ha cargado con dureza contra los poderes mediáticos y empresariales a quienes ha acusado de ejercer presiones para que en España gobernara de nuevo la derecha.
El exlíder socialista ha acusado especialmente al periódico El País y también a los sectores empresarial y financiero –de los que ha evitado especificar más nombres que el de César Alierta, expresidente de Telefónica– de trabajar para evitar un gobierno progresista: "Ha habido determinados medios de comunicación que me han dicho que si hubiera entendimiento con Podemos ellos lo criticarían. El País ha sido uno de ellos. Una de las explicaciones por las que la línea editorial haya sido tan abusiva e incluso insultante en lo personal ha sido por que pudiera haber un entendimiento entre las dos izquierdas".
"Me reuní con los responsables de El País y me dijeron que o Rajoy o la línea editorial de El País no iba a ayudar para que hubiera un gobierno progresista liderado por el Partido Socialista", ha revelado Sánchez, que ha asegurado que en ese encuentro no estaba Juan Luis Cebrián, sino los responsables del periódico. "Era difícil, pero nos lo pusieron mucho más difícil", ha dicho sobre los medios que solo daban la alternativa de Rajoy o terceras elecciones. Sánchez defendía un gobierno con Podemos y ha reconocido que hubo "conversaciones" con los independentistas, pese al rechazo interno que causaba esa posibilidad.
También se ha quejado de la línea editorial de La Sexta, cadena en la que se emitió la entrevista. Tras reconocer la profesionalidad de los periodistas estrella de la cadena, como José Antonio García Ferreras, Ana Pastor o el propio Jordi Évole, ha admitido que no se ha "sentido identificado" con la línea editorial y ha considerado que tenía el sentido de evitar asentar su liderazgo. 
Sobre los empresarios que, según Sánchez, pusieron trabas a que llegara a Moncloa, solo ha mencionado al expresidente de Telefónica. "César Alierta y otras personas han trabajado por que hubiera un Gobierno conservador en este país", ha subrayado.

"Rajoy me convenció del no es no"

Como ya hizo en una entrevista en eldiario.es, Sánchez ha reconocido que tuvo "dudas" sobre la abstención para evitar otros comicios: "Rajoy me convenció del no es no". El exlíder del PSOE ha señalado que el presidente le dijo que no solo necesitaría el apoyo de los socialistas en la investidura sino también para garantizarle la gobernabilidad. Eso, ha explicado, le convenció para mantener el rechazo a Rajoy.
"El país no tiene oposición", ha declarado Sánchez, que ha lamentado que el PSOE, con la abstención, ha quedado en "tierra de nadie", aunque ha mostrado su respeto hacia los "compañeros" que se abstuvieron este sábado. 

"Me decepcionó Antonio Hernando"

Sánchez admitió que está "decepcionado" con Antonio Hernando, quien ha defendido el viraje del PSOE en el debate de investidura: "Me decepcionó Antonio Hernando defendiendo la abstención. Participó conmigo diseñando la estrategia del 'no es no', y por eso me tocó personalmente. Ha sido una decepción personal que Antonio Hernando siga como portavoz". El número tres por Madrid ha sido uno de los principales colaboradores de Sánchez desde que se hizo con el poder del PSOE.
Sánchez ha insistido en que tiene la voluntad de presentarse al próximo congreso en el que se renovará el liderazgo, aunque ha asegurado que dependerá de lo que le digan los militantes en la andadura que pretende comenzar en los próximos días. "Tengo ganas, voluntad y fuerza de volver a serlo", ha explicado. "No estoy muerto". Ha comentado que ahora tiene más tablas que cuando llegó a Ferraz hace dos años.
Sánchez ha aprovechado su reaparición para lanzar un mensaje a Susana Díaz, a quien ha retado a presentarse al congreso si lo que quiere es liderar el PSOE:  "U na organización no puede estar pendiente y sufriendo la agenda personal de un dirigente". 
"Susana tiene que hacer una reflexión sobre el papel histórico que siempre ha jugado el PSOE andaluz", ha advertido, antes de recordar que Manuel Chaves se puso al servicio de José Luis Rodríguez Zapatero en el año 2000 a pesar de que había apoyado a José Bono. "Susana tiene que hacer una reflexión sobre que es necesario que el PSOE andaluz tiene que ser un factor de estabilización", ha reiterado antes de insinuar que la presidenta andaluza no lo ha sido durante su mandato: "Susana lo dijo claramente en una entrevista, dijo que no compartía la estrategia y que teníamos dos estrategias completamente distintas".

Sobre Felipe González: "No nos reconocemos en él"

Sánchez niega haberse sentido un títere de la presidenta andaluza. "Si lo pensó, se equivocó", ha dicho. Aunque ha reconocido que mantuvo una reunión con Zapatero, Díaz, Ximo Puig y Tomás Gómez en la preparación de su candidatura para la secretaría general, ha negado que pactara con ellos no presentarse a las primarias para la presidencia del Gobierno.
Sobre Felipe González, Sánchez no ha dudado en responder "no" a la pregunta de Évole de si es "un dios" todavía en el PSOE. "No nos reconocemos en él muchos militantes", ha dicho, aunque asegura que sí en quien era el presidente en 1982. " Felipe en mis zapatos hace 30 años también se hubiera mantenido en el ‘no es no’", ha apostillado.

"Me equivoqué cuando llamé a Podemos populista"

También ha reconocido errores durante su tiempo en Ferraz. Así, ha admitido que se equivocó en su primer Comité Federal, a mediados de septiembre de 2014, cuando calificó a Podemos de "populista". "No supe entender el movimiento que había detrás de Pablo Iglesias. El PSOE tiene que mirar de tú a tú y trabajar codo con codo con Podemos".
Además, ha calificado de "error" el haber aceptado la imposición de los barones tras el 20D de no poder gobernar con el apoyo, ni siquiera la abstención, de las fuerzas independentistas. 
En esa misma línea, ha considerado que se equivocó al pactar solo con Ciudadanos en su intento por llegar a Moncloa: " Cometí un error: firmar sólo con Ciudadanos y no con Podemos. Entonces todos jugaban a las segundas elecciones"
Así se ha pronunciado Sánchez en su primera entrevista tras dimitir como secretario general del PSOE y renunciar a su acta de diputado para evitar abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy o mantener su no desobedeciendo al Comité Federal. De hecho, al comenzar el programa, Sánchez ha acusado a la gestora de haberle colocado en una "situación imposible" al rechazar la propuesta de que solo 11 diputados se abstuvieran. 
Sánchez exige que la gestora convoque cuanto antes ese cónclave porque considera que su mandato ya ha concluido y que la única potestad que tiene en este momento es la de convocar un congreso extraordinario, tal y como establecen los estatutos del partido. Sin embargo, la dirección provisional que preside Javier Fernández no tiene previsto poner una fecha inmediata al congreso sino postergarlo unos meses. 
En la entrevista, Sánchez ha revelado que ha recibido mensajes de políticos de otros partidos, como Manuela Carmena, Pablo Iglesias, Albert Rivera o Alberto Ruiz Gallardón. También ha asegurado que ha habido dirigentes del PSOE que no le han escrito desde el 1 de octubre, cuando dimitió: "Me ha sorprendido para mal", ha lamentado.
YA DIJE QUE A PEDRO SÁNCHEZ LE QUEDABA MUCHO POR DECIR Y  HE ACERTADO.¿QUIÉN MANDA EN LA POLÍTICA ACTUAL? LOS GOBIERNOS SON MEROS TÍTERES DEL NEOCAPITALISMO QUE ASOLA EL MUNDO,DE AHÍ LA PROBREZAY MISERIA  QUE IMPERAN.

LOS 15 DIPUTADOS DEL PSOE, QUE VOTARON NO A RAJOY

La diputada Meritxel Batet con Pedro Sánchez el pasado mayo, en la presentación de su candidatura en Barcelona

Los 15 diputados del PSOE que votaron no.



La sanción a los diputados que rompan la disciplina de voto y voten no a Rajoy puede ir desde una multa de 600 euros a la expulsión.

Quince diputados socialistas han votado en contra de la investidura de Mariano Rajoy, en la segunda votación del proceso, que se resolvía por mayoría simple. Descontando a los siete parlamentarios del PSC, también hay representantes de las federaciones de Baleares —sus dos diputados, Sofía Hernanz y Pere Joan Pons, no han acatado la resolución del comité federal— Aragón, Castilla y León, Galicia, Madrid y País Vasco. Adriana Lastra y María González Veracruz, que pertenecieron a la dirección de Pedro Sánchez, han votado “por imperativo, abstención”.
El candidato del PP ha acabado así con su condición de presidente interino desde hace casi un año ya que necesitaba la abstención de 11 parlamentarios de los 84 que forman el grupo parlamentario del PSOE. Seis de los diputados rebeldes –su número ha aumentado de 14 a 15 tras la renuncia de Pedro Sánchez; había una decena de parlamentarios que dudan entre la abstención y el no- han explicado a EL PAÍS sus argumentos para mantenerse en el no, pese a contravenir la resolución que el comité federal aprobó el pasado domingo de abstenerse en segunda votación por 136 votos (59,15%) a 96 (40,85%).
El presidente y portavoz del grupo, Antonio Hernando, se ha reunido durante la jornada con algunos de los diputados cuyo voto no estaba claro para intentar hacerles cambiar de parecer, han afirmado algunos de los protagonistas. La sanción a los diputados rebeldes puede ir desde una multa económica de 600 euros hasta la expulsión. El artículo 78 de los estatutos federales del PSOE establece que los miembros del grupo parlamentario “están sujetos a la unidad de actuación y disciplina de voto”. “Si la actuación originada” por los diputados “se estimase grave por el comité federal”, añade, “este tendría facultades para proceder a darle de baja en el grupo parlamentario, procediendo a incoar el correspondiente expediente, que será tramitado por la comisión federal de ética y garantías para que dicte las resoluciones a adoptar”.
Meritxell Batet, cabeza de lista por Barcelona y en la dirección del grupo parlamentario del PSOE en el Congreso. Diputada las cinco últimas legislaturas y licenciada en Derecho, pertenecía a la ejecutiva de Sánchez, que la llevó como segunda en la lista de Madrid en las elecciones del 20-D. Su primer cargo orgánico fue la secretaría de estudios y programas en la dirección del ex secretario general. También participó en las reuniones del equipo negociador para intentar lograr los apoyos necesarios y formar Gobierno previas a la investidura fallida de Sánchez y en los dos meses siguientes. Batet no cree que vaya a romperse la relación entre PSOE y PSC pese a que los socialistas catalanes rompan la disciplina de voto: “No conviene a nadie”.
Marc Lamuà, secretario de Organización por Girona y doctor en Arqueología. “Nuestros motivos son en dos vertientes: la primera, una de tipo orgánico. Nuestro máximo órgano entre congresos, el Consell Nacional, se manifestó claramente por 241 votos favorables y una sola abstención a que nuestro grupo de siete diputados se mantuviera en el no en primera y en segunda votación. Es lo que vamos a hacer, es lo que nos han mandatado nuestros compañeros y nuestros representantes”, explica este diputado las dos últimas legislaturas, en representación de los demás parlamentarios del PSC: Manuel Cruz, catedrático de Filosofía, número dos por la circunscripción de Barcelona y en su primera legislatura; María Mercè Perea, teniente de alcalde en L’Hospitalet y diputada las dos últimas legislaturas; Lídia Guinart, teniente de alcalde en Santa Coloma de Gramanet, periodista y diputada las dos últimas legislaturas; y Joan Ruiz, secretario de organización en Tarragona y diputado las cuatro últimas legislaturas.
Lamuà incide en “la situación especial que va a vivir Cataluña en este curso político 2016-17 en el que va a haber la última aceleración, el último órdago, que quieren lanzar los independentistas al Gobierno de España” para no virar del no a la abstención. “Se necesita necesariamente un PSC fuerte que siga defendiendo las posturas del catalanismo político, que tiene que ser el punto central en el que se vuelva a reanudar la convivencia política de todas las partes en Cataluña. Por eso creemos y por eso hemos pedido confianza y comprensión a los compañeros del PSOE para que podamos mantenernos en el no”, esgrime.
José Zaragoza, exsecretario de Organización del PSC, renunció de la dirección del grupo parlamentario después de que el PSOE le invitara a hacerlo cuando el PSC votó, por vez primera, diferente. Fue en una propuesta de resolución sobre el derecho a decidir de los ciudadanos de Cataluña mediante un referéndum legal y acordado con el Gobierno de la nación que presentó CiU y no salió adelante. "Estamos convencidos de que con el diálogo solventamos los problemas", se ha mostrado conciliador esta semana.
Margarita Robles, número dos por Madrid como independiente esta legislatura, votará con “orgullo y con verdadero honor”, no a la investidura de Rajoy. “Ese es el compromiso que asumí cuando me presenté como independiente. El PSOE tiene que ser el partido del cambio y no podemos de ninguna manera aceptar que con la abstención del PSOE puedan continuar cuatro años más de Gobierno de Rajoy, que han traído a España la desigualdad, la pobreza, que han limitado los derechos y las libertades, que no se han preocupado de los dependientes, de las mujeres, de los parados, de los jóvenes”, argumenta. “Por eso, con toda contundencia, precisamente con coherencia, por responsabilidad, porque creo que es lo que quieren los militantes y los votantes socialistas, y porque creo que es lo mejor para España, votaré no a Mariano Rajoy”, es el razonamiento de la magistrada.
Zaida Cantera, número seis en la lista de Sánchez por Madrid como independiente, votará en contra por “conciencia”. “Cuando estuve en la campaña electoral me comprometí a que las políticas de Mariano Rajoy y del PP no seguirían. Me comprometí con los más débiles, con las mujeres que sufren violencia de género, con aquellas personas que tienen necesidad de ser atendidas en el sistema sanitario, con nuestros jóvenes a que iban a tener una educación igualitaria, con todas las políticas sociales del PSOE... Y para mí, la palabra es muy importante”, explica la excomandante. “La palabra es mi razón de ser. La palabra que os he dado es mi valor. Y sin mi palabra, ¿a quién defendería en esta Cámara? ¿Qué políticas defendería? Si queremos cambiar nuestra palabra, deberíamos de consultaros”, explica Cantera, diputada las dos últimas legislaturas.
Odón Elorza, diputado vasco y exalcalde de San Sebastián votará no a Rajoy por “conciencia y por razones de ética”. “De entender la ética y la política como un compromiso con el electorado, un compromiso con un programa electoral, un compromiso en torno a un proyecto de transformación y cambio que entiendo que, si no voto que no, se ve realmente alterado, se ve perjudicado en su credibilidad, en la confianza de la militancia y la ciudadanía y la sociedad española hacia el PSOE”, razona en conversación con este diario.
Elorza pidió la libertad de voto en la reunión que diputados y senadores mantuvieron con el presidente de la gestora, Javier Fernández, la semana pasada, basándose en el artículo 33 del reglamento del grupo parlamentario: “El pleno del grupo parlamentario podrá excepcionalmente acordar la libertad de voto por razones de conciencia una vez oídas las razones del parlamentario o parlamentarios solicitantes”. Elorza reivindicó un Gobierno alternativo al de Rajoy que "no se pudo intentar porque se boicoteó al secretario general". Considera la abstención “una circunstancia muy dura para el conjunto de los socialistas”. “Para todos nosotros, pero creo que por razones de conciencia y con pleno convencimiento votaré que no porque es el compromiso que en su día establecimos con el electorado y no le podemos traicionar”, zanja.
Pere Joan Pons, exjefe de gabinete de la presidenta de Baleares, Francina Armengol –fue, de los siete presidentes autonómicos, la única que se mantuvo en sintonía con Sánchez- y diputado esta legislatura, considera que el PSOE ha tenido una posición “razonable y razonada” desde el 20-D, “dando soluciones” y “tratando de proponer un Gobierno alternativo que liderase el cambio y que liderase el diálogo”. “Me presenté con un compromiso, que era luchar por Baleares y luchar con un no a Rajoy. Hoy es imposible para mí por razones éticas, políticas y morales (…) Hoy me es imposible validar unas políticas de alguien al que batallé y luché durante toda la campaña”, justifica.
Sofía Hernanz forma parte de la dirección del grupo parlamentario socialista. Diputada las tres últimas legislaturas y licenciada en Derecho, también es de la absoluta confianza de Armengol. La posición de los dos diputados por Baleares implica que, aparte del PSC, todos los parlamentarios de la federación del archipiélago se oponen a la abstención en bloque.
María del Rocío de Frutos, diputada por Ourense las últimas dos legislaturas, votará no “convencida”. “Durante toda la campaña les prometimos a los ciudadanos, a los votantes, a la sociedad, que era necesaria otra forma de hacer política, que no podíamos soportar tener más trabajadores pobres, que no podíamos soportar que nos recortaran nuestros derechos, nuestras libertades, que nos hicieran más pobres… Y, desde luego, con mi voto no va a ser”, observa la parlamentaria gallega. “Pase lo que pase. Asumiendo cualquier tipo de consecuencia”, subraya esta licenciada en Derecho e inspectora de Trabajo y de la Seguridad Social.
Susana Sumelzo, diputada las tres últimas legislaturas por Zaragoza y responsable de la secretaría de Administraciones Públicas en la ejecutiva federal de Pedro Sánchez, cree que abstenerse es “ceder el liderazgo de la oposición” a Podemos. La parlamentaria aragonesa, exsenadora y licenciada en Derecho, remite a la “coherencia” con el discurso en las campañas de las elecciones generales del 20-D y del 26-J para que el PSOE no pierda “credibilidad”.
María Luz Martínez, diputada por Palencia las dos últimas legislaturas, se ha sumado a última hora, tras varios días de reflexión, a los parlamentarios que han optado por el no a Rajoy.
FUERON COHERENTES CON SU PALABRA, EL PARTIDO TIENE MUCHO TRABAJO, ESTÁ MUY DESNORTADO Y TIENE QUE BUSCAR SU INDENTIDAD.

PRESIÓN INTERNA A RAJOY PARA FORZAR UN RELEVO GENERACIONAL DEL GOBIERNO.

Antonio Hernando felicita a Mariano Rajoy tras su investidura. 

Presión interna a Rajoy para forzar un relevo generacional del Gobierno.


Secretarios de Estado y cargos del PP de entre 40 y 50 años creen que ha llegado su turno.

Mariano Rajoy jurará este lunes ante el Rey como presidente, se tomará luego el resto del puente y ha liberado su agenda totalmente para reflexionar sobre el reparto de fuerzas y el equilibrio en los nombramientos pendientes de sus distintos equipos: en el Gobierno, el grupo parlamentario y el propio PP. El líder popular no ha participado sus ideas con nadie pero sí escucha y recibe aportaciones. Los dirigentes populares de la siguiente generación a Rajoy, entre los 40 y los 50 años y muchos ya en puestos secundarios del poder, se hacen notar y presionan para que aplique sin falta ahora el relevo.
Rajoy ya avisó de que no comunicaría los nombres de los ministros de su nuevo Gobierno a nadie hasta que se los traslade antes al Rey, lo que hará el jueves por la tarde. Luego se harán públicos y el viernes tomarán posesión y celebrarán su primer Consejo de Ministros. El líder popular es plenamente consciente de los nervios y especulaciones que levanta ese tipo de incertidumbres en su equipo, cuyos miembros desconocían por ejemplo a la salida del pleno de investidura del sábado esas fechas hasta que Rajoy las aclaró casi de pasada en el pasillo de salida del Congreso. “¿Qué ha dicho, que es el jueves?”, preguntaban a los periodistas ministros y secretarios de Estado de su entorno directo. No les anticipa ni eso.
Rajoy no maneja como hacía José María Aznar un cuaderno azul ni ningún tipo de libreta para cuadrar sus planes y en el mejor de los casos apenas escucha las sugerencias que le plantean algunos ministros, determinados presidentes autonómicos o ciertos diputados. No suelen ser, además, propuestas de nombres. Pocos se atreverían. Al líder del PP, además, le gusta presumir de que controla la identidad de muchos cargos de toda la organización en toda España. Lleva afiliado a Alianza Popular y pegando carteles desde hace 35 años y ha pasado por todo tipo de cargos.
Los mensajes que le están lanzado estos días muchos dirigentes del PP son coincidentes. Creen que hace falta una renovación relevante en su equipo, que ha llegado el momento de desprenderse de figuras muy veteranas de su generación (José Manuel García Margallo, Jorge Fernández, Pedro Morenés, Cristóbal Montoro) y que hay recambios en el partido con experiencia de gestión para encarar una etapa diferente, con más flexibilidad para negociar casi a diario con Ciudadanos y otros partidos y con un estilo de trabajo más similar al de los dirigentes de la formación que encabeza Albert Rivera.
Jorge Moragas, Álvaro Nadal, Francisco Martínez, José María Lasalle, Tomás Burgos, Susana Camarero, Isabel Borrego, José Luis Ayllón, Jaime García Legaz o Íñigo Fernández de Mesa son todos secretarios de Estado y tienen entre 40 y 50 años y varios trienios de experiencia en cargos políticos y de gestión. Otros dirigentes autonómicos y del partido de la misma hornada, como Juan Manuel Moreno, Ignacio Echániz o Sandra Moneo, llevan años trabajando en su entorno y pidiendo paso en silencio. Es siempre una presión indirecta. Facilitan papeles y se aproximan a los entornos en apariencia incompatibles de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, o de la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal.
Rajoy, en cualquier caso, no consultará el perfil de sus ministros con nadie ni tampoco con Rivera, entre otras razones porque el líder de Ciudadanos ya le ha advertido de que no quiere entrar en esa negociación para estar menos atado. Pero el presidente popular sí tendrá en cuenta las querencias y reclamaciones más evidentes de ese partido. Una de las obsesiones recurrentes de Ciudadanos es el actual ministro del Interior, Jorge Fernández, cabeza de lista del PP por Barcelona. Fernández quiere seguir de ministro, no necesariamente de Interior pero sí sin rebajar su categoría de cartera de Estado. Rajoy y el PP saben que la continuidad de Fernández puede ser un problema y un regalo para que la oposición se cebe en el Parlamento.

Casos Acebes y Zaplana

“Rajoy jubilará a algunos de su quinta pero no será el único sesentón del Gabinete”, concluye uno de los miembros del comité de dirección del PP. Esa idea de la renovación por adición, que tanto usaba también Aznar, es la más extendida en el PP sobre cómo afrontará el líder ahora la composición de sus distintos equipos.
Otros dirigentes hacen notar que Rajoy no tuvo problema alguno en 2008, cuando tras perder las elecciones frente a José Luis Rodríguez Zapatero y después del conflictivo Congreso Nacional del PP en Valencia, prescindió de golpe de Ángel Acebes y Eduardo Zaplana, que habían sido dos pilares de su primer mandato como líder popular. Muchos dirigentes populares vislumbran que ahora comienza un periodo parecido, con muchas opciones de regenerar el partido y el Gobierno y con un Rajoy más libre para actuar porque afronta más que probablemente su última etapa política.
ME TEMO QUE RAJOY NO SE DEJA PRESIONAR Y EL RELEVO GENERACIONAL DE PP, NO LO VEO A CORTO PLAZO.

domingo, 30 de octubre de 2016

FIN DEL BLOQUEO.

Mariano Rajoy a su salida del hemiciclo del Congreso tras ser investido presidente.

Fin del bloqueo.


Rajoy gobernará en minoría en un Parlamento fragmentado.

La reelección de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno pone fin a 10 meses de interinidad política que han dejado en evidencia la incapacidad de los principales partidos para administrar los resultados de dos elecciones generales. Queda atrás un periodo que ha deteriorado gravemente la confianza de los ciudadanos en la política y sus instituciones. Las circunstancias han situado la investidura de Rajoy como el único procedimiento posible de conseguir ese desbloqueo, evitando así el grotesco recurso a unas terceras elecciones.
Queda por delante la tarea de recuperar la normalidad institucional, y en nada contribuyen a ello los discursos de odio y resentimiento empleados por algunos de los que dicen representar la renovación de la política o las constantes alusiones al pasado más oscuro de España en algunos de los discursos pronunciados desde la tribuna. Es el futuro lo que está en juego y no saldar las cuentas de la Guerra Civil o el franquismo.
Tampoco se puede endosar la participación de varios diputados de Unidos Podemos, entre ellos Alberto Garzón, en una marcha convocada “contra el golpe de la mafia” que discurrió ayer por el centro de Madrid, organizada bajo la idea de agitar la ilegitimidad de la investidura del presidente del Gobierno. Este propósito, rotundamente antidemocrático, ha contado increíblemente con parlamentarios dispuestos a actuar de espaldas al órgano representativo del que forman parte.
Políticamente, el presidente reelecto dio menos muestras de encarar positivamente el futuro de las que debe. Al contrario, su discurso de ayer se enrocó en su pasada obra de gobierno y sonó demasiado a continuismo: no dio señales de que se proponga negociar y pactar las reformas que necesita España, sino que reclamó su derecho a disponer de un Gobierno “previsible”, que pueda “gobernar y no ser gobernado”. Las advertencias contra la demolición de sus decisiones anteriores perfilan un Rajoy a la defensiva ante una legislatura que debería estar presidida por la voluntad de tender puentes, dialogar y construir.
Además del apoyo expreso de los diputados de Ciudadanos, la reelección de Rajoy ha sido posible gracias a la abstención de la mayoría de los parlamentarios socialistas. La ausencia del ex secretario general, Pedro Sánchez, que renunció al acta de diputado horas antes de la votación, restó efectivos a la minoría de diputados socialistas que mantuvo el voto negativo a Rajoy, incluidos en ella los representantes del PSC. Ahora toca cerrar la herida abierta en el seno del PSOE, que ha sabido dar un ejemplo de sentido de Estado. Confiamos en que a partir de este momento el PSOE sabrá ejercer su tarea como principal partido de la oposición y alternativa de Gobierno.
Queda en manos de un Rajoy en minoría el liderar la construcción de los consensos básicos que este país necesita y así emprender las inaplazables reformas que el paso del tiempo ha ido postergando. El nuevo Gobierno, cuya renovación debería ser profunda, será la primera y verdadera prueba de si Rajoy ha entendido la coyuntura en la que se sitúa o si pretende seguir como siempre.
ME TEMO QUE PARA EL ESPAÑOL DE A PIE VA ESTAR PEOR AHORA, CON GOBIRNO QUE SIN ÉL,TOCA APRETARSE EL CINTURÓN Y HACER LOS DEBERES ATRASADOS PARA CON EUROPA.

¿HASTA CUÁNDO ERES JOVEN Y CUÁNTOS AÑOS ANCIANO?

¿Hasta cuándo eres joven y con cuántos años anciano? El debate sobre las etapas de la vida.

Es difícil no meter la pata porque ni siquiera sociólogos y demógrafos tienen respuesta.

Tener una edad ya no es lo que era. Unas etapas -juventud, edad adulta y vejez- se han estirado marcadas por el trabajo, el acceso a la educación y la mejora de la alimentación, mientras otras -infancia, preadolescencia y adolescencia- se han comprimido. Las búsquedas en Google de joven de 34 años, 35, 36, 37 e incluso 38 demuestran que es un término de uso corriente aunque a muchos nos suene impropio. A la vez la pubertad se adelanta cada vez más y nadie -o al menos nadie de más de 30 años- se atrevería a llamar "anciano" a una persona de 70, aunque lleve años jubilada.
Los grupos de edades han cambiado tanto en el último siglo que los que ahora tienen 80, pero también los de 30, son unos pioneros. "Están explorando territorio desconocido, no tienen elementos de la tradición en los que apoyarse", dice a Verne Pau Miret, investigador del Centre d'Estudis Demogràfics de Barcelona (CED).
Estos cambios en las etapas de la vida no han ocurrido de repente aunque la sociedad tarde en asimilarlos. La esperanza de vida al nacer en 1900 en España era de 34 años (la alta mortalidad infantil influía en que fuese tan corta). Los últimos datos del INE, de 2014, la situan ya en 80,1 años para los hombres y 85,6 en las mujeres.
Las nuevas tecnologías aceleran el fin de la infancia
Los niños antes recibían los conocimientos de forma vertical, a través de los adultos, de quienes dependían emocionalmente. Ahora su acceso a la información es horizontal de la manos de las nuevas tecnologías -televisión, tabletas y móviles-, y su conocimiento del mundo es mayor. Esto se traduce en que su periodo de dependencia emocional y de inocencia se acorta, como explica a Verne Almudena Moreno, socióloga de la Universidad de Valladolid y coautora del Informe de la Juventud en España 2012.
Los avances en alimentación y medicina conllevan cambios biológicos como que la pubertad llegue de media un año antes. De la misma forma, "las nuevas tecnologías están cambiando elementos cognitivos que modifican el cerebro", según la experta. Es difícil señalar una edad precisa en la que el niño pasa a ser preadolescente, pero Moreno maneja una encuesta sobre bienestar infantil que hoy en día sitúa la línea en los ocho años.
"En el aspecto inmaterial, los rituales de paso de la preadolescencia a la adolescencia y de la adolescencia a la vida adulta se van comprimiendo; otra cosa es que les interese mantener ese estatus de adolescente [equivalente a ausencia de responsabilidades] durante más tiempo", explica la socióloga. El inicio de las relaciones sexuales podría ser un indicador que marque el fin de esa época y estas también se han adelantado dos años de media.
Becas para 'jóvenes menores de 40'
Cuando se deja atrás la adolescencia, en esto de las edades "todo está muy relacionado con la evolución del mercado de trabajo, con cuándo se inserta y sale uno", explica Miret. Hay tres transiciones que marcan el fin de la juventud y el inicio de la edad adulta, prosigue: la económica (valerse por sí mismo), la residencial (dejar la vivienda de los padres) y la familiar (tener pareja y/o hijos). "Las tres se están retrasando y y se siguen retrasando todos los años", explica.
Ya no es extraño encontrar, por ejemplo, convocatorias de becas o concursos para jóvenes investigadores o artistas menores de 40 años. Las encuestas oficiales de juventud hasta 1982 estudiaban a los menores de 20 años. En 1985 el Injuve (Instituto de la Juventud) aumentó la horquilla hasta los 30, pero ahora algunos organismos llegan hasta los 35.
"También hay hitos muy importantes, por ejemplo -apunta Julio Pérez- que tus padres sigan vivos". Si a principios de siglo una persona de 40 años estaba en el final de su vida, hoy no solo es muy fácil que vivan sus padres, sino en algunos casos, hasta sus abuelos. Este demógrafo y sociólogo del CSIC recuerda un ejemplo muy gráfico: cuando fue a visitar a un hombre de 102 años en Menorca le recibió su hija de 82, alegre, con un vestido de lunares y los labios pintados. "La chica de la casa".
El periodo de juventud también dura más ahora porque los padres de esos jóvenes se lo pueden permitir y no se ven obligados a trabajar antes, según Pérez. La prolongación de los años de formación influye también este alargamiento. A lo largo del siglo XX se ha visto cómo aparecía y se extendía la educación obligatoria. Ahora ya no solo es habitual hacer una carrera universitaria, sino que es más frecuente hacer también un máster o un doctorado.
Los mayores de hoy no son los ancianos de antes
"Casi todos los cambios en demografía tienen que ver con la buena alimentación", afirma Julio Pérez. Los adultos de hoy cuando llegan a la tercera edad no son como los de antes. No porque ahora se les cuide más o tengan más protección del Estado, sino porque ha cambiado su vida anterior, antes de llegar a la vejez y entran en esta etapa en mejores condiciones económicas y de salud, según el experto.
De todas formas, aclara el demógrafo, "en el saco de los mayores se mete a gente con historias muy distintas: los que trabajaron como torneros no llegan igual que los que trabajaron en el sector servicios".
Y luego está "el gran cambio, el de verdad", que es el que se ha dado en las mujeres, que empezaron a ir a la universidad en los 60 y 70. "Han sido innovadoras, revolucionarias" y de su mano llegarán las transformaciones demográficas más radicales en el futuro.
Pero volviendo al presente, ¿se puede llamar "anciana" o "vieja" a una persona de 75 años? "Se considera que una persona entra en la vejez cuando ha dejado de trabajar. Le damos el carnet de la tercera edad y otras prebendas por el hecho de ser 'persona mayor', que no es más que un eufemismo", explica contrariado Miret. "Deberíamos encontrar palabras distintas a ancianos".
Recuerda que cuando en 1967 se universalizaron los 65 años como la edad de la jubilación a una persona le quedaban solo seis o siete años de vida autónoma por delante. Hoy puede tener dos décadas más, 10 años con autonomía y otros 10 con alguna dificultad pero no impedida. En las estadísticas del INE, los indicadores de mortalidad en 1975 agrupaban las franjas de edad "hasta 85 años y más", mientras a partir de 1991 se ampliaron algunas tablas "hasta 100 años y más".
"Tendría que haber cambiado nuestra concepción de las personas mayores, pero socialmente no ha cambiado tanto. Lo vemos en profesionales prejubilados a partir de los 50 años", dice Miret.
Las nuevas edades del hombre
Pérez insiste en que hacer una foto fija en demografía es muy complicado y que hablar de edades es "tramposo", porque los 50 años de hoy no serán los mismos que los 50 años de los niños que nazcan hoy.
Tanto él como Miret observan con atención el envejecimiento de la pirámide de población y los cambios que se están produciendo, pero no como algo negativo.
La edad adulta -apróximadamente, de los 40 a los 65- tendrá que cambiar y aumentar también, opina Miret. A los 40 años hace un siglo se era viejo y ahora se es joven. "Reciben mucha presión laboral, social y familiar, y el apremio sobre la fecundidad ha aumentado también de una manera terrible. Habrá que disminuir la carga sobre esta población y alargarla para después", dice Miret. Mientras el Estado provee el sistema educativo para la juventud y el de sanidad y las pensiones para los mayores, a los adultos "les ha dejado solos" y están, en opinión de este experto, "sometidos a un estrés brutal".
Antes de despedirse -sin ánimo de complicar más las cosas, asegura él-, Pérez desliza que no solo han cambiado las edades, sino que ya ni se puede hablar de etapas de la vida. "Empieza a haber sociólogos que dicen que todo ha estallado, que todo esto de pensar en los ciclos de vida es cosa del pasado. Puedes vivir con tus padres y tener pareja, o tener pareja pero vivir independientemente".
"¡Que ya tienes una edad!", reñía un padre cada vez que consideraba que su hijo veinteañero no estaba siendo lo suficientemente adulto. "¡Pues claro que tengo una edad, todo el mundo tiene una edad!", respondía él irónico porque, hablando en plata, tener una edad ya casi no significa nada.
DEPENDE DEL ESTADO DE SALUD PERSONAL Y LA GENÉTICIA.

LA AMENAZA DE LOS OLIGOPOLIOS MUNDIALES.

El toro es el símbolo de las prosperidad en Wall Street,(Yo le llamaría el becerro de oro)

La amenaza de los oligopolios mundiales.


Las compañías emprenden una carrera desenfrenada por ganar tamaño mediante la compra de rivales.

Nunca tan pocas compañías habían tenido tanto poder. Es la era de los grandes imperios empresariales. El 10% de los grupos cotizados en Bolsa genera el 80% de todos los beneficios que se obtienen en el mundo, según The Mckinsey Global Institute. La excusa de la globalización esconde un apetito voraz por el tamaño. Como el crecimiento orgánico es finito, hay que sacar la chequera para despejar el camino de rivales. Los movimientos de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) echan humo. La concentración de intereses en pocas manos restringe la competencia. Y eso es malo para los consumidores. La capacidad de presión de los dueños del Monopoly para defender sus intereses se multiplica. Y eso es un reto para los gobiernos.
“Los ciudadanos terminarán pagando más caro lo que podría tener a precios más competitivos. La concentración nos conduce a un capitalismo en su grado más extremo”, reflexiona Robert Tornabell, profesor de Esade. La economía se mueve en ciclos y las tendencias empresariales también. A finales del siglo XX los grandes gurús de la gestión predijeron el fin de las megacompañías. Atisbaban un hábitat caracterizado por grupos de menor tamaño liderados por emprendedores. Peter Drucker, el padre del management moderno, llegó a vaticinar el fin de la lista Fortune 500, que recopila las mayores empresas del mundo. La realidad, sin embargo, ha dejado esos cálculos en papel mojado. Un dato que habla por sí solo: la facturación de Wal-Mart, la gran cadena de distribución estadounidense, ya equivale al valor de todos los bienes y servicios (PIB) que es capaz de generar Polonia en un año.
El tamaño se presenta como una de los rasgos clave para la supervivencia empresarial. La reorganización de muchos sectores tras la Gran Recesión, la amenaza del estancamiento secular (un largo periodo con un crecimiento económico mundial bajo) o la sombra de nuevos competidores en los países emergentes han forjado esa necesidad de expansión. “En el proceso de ganar tamaño las empresas pueden entrar en un círculo virtuoso debido a sus menores costes unitarios que, sumados a su mayor visibilidad y reputación de liderazgo antes sus clientes, les permiten desarrollar una ventaja competitiva frente a grupos más pequeños. Además, un gran volumen les sirve para levantar una barrera de entrada ante nuevos competidores. Esto no es nuevo, lo que sucede es que ahora el tamaño de una empresa se mide a escala planetaria en un mundo globalizado”, indica Esteban García-Canal, catedrático de la Universidad de Oviedo.
Este grupo reducido de líderes —algunos de la vieja economía y otros pioneros tecnológicos— dominan el mundo de los negocios, arrocinando a sus rivales y gozan de un crecimiento de las ganancias exponencial que va a parar a un relativamente pequeño grupo de accionistas. En las ultimas tres décadas, destacan en Mckinsey, los beneficios empresariales se han multiplicado por cuatro: en 1980 sumaban solo dos billones de dólares (el 7,6% del PIB mundial) y en 2013 alcanzaron 9,8 billones (el 9,8% del PIB). En EE UU, según datos de The Economist, la caja o posición neta de tesorería de las empresas equivale al 10% del tamaño de la economía estadounidense. “Las compañías se mueven en entornos sectoriales en los que el tamaño supone una serie de ventajas competitivas: capacidad de compra a proveedores, de negociación con clientes, atracción del talento, acceso a los mercados de capitales y mayor capacidad de financiación o reducción de los riesgo al tener menos dependencia de una área geográfica o de un solo producto”, explica Jorge Riopérez, socio responsable de Corporate Finance de KPMG.

América gana la partida

Cuando se quiere establecer una clasificación de las compañías más grandes del mundo hay diferentes variables para elaborar el listado. Pueden ser en función de las ventas o de los beneficios. Ambas partidas hablan de la correlación de fuerzas en la actualidad. También se puede fijar un ránking por el valor en Bolsa. La capitalización refleja la bonanza de la cuenta de los resultados, pero proyecta también la capacidad que tienen los grupos para crecer ya que el mercado descuenta expectativas para fijar el precio de las acciones.
Si se usa la tasación que hacen los inversores de las compañías resulta evidente que hay un claro vencedor de la Gran Recesión: EE UU. Antes del estallido de la crisis financiera las corporaciones europeas y chinas amenazaban la posición de liderazgo de Wall Street en la tabla de capitalizaciones. Sin embargo, ahora hay un dominio aplastante de las firmas estadounidenses. Entre las 10 mayores compañías del mundo nueve son americanas. Si se amplía el foco a las 25 sociedades más valiosas, EE UU suma 16, China aporta cuatro, Suiza dos y Bélgica, Corea y Holanda una.
La posición de dominio de la primera potencia económica del mundo se debe principalmente a su apuesta por la innovación. Silicon Valley es ahora el epicentro de las empresas más valiosas del mundo: Apple, Alphabet, Microsoft, Amazon y Facebook. La tecnología se ha impuesto a sectores industriales más clásicos como la energía o los fabricantes de coches. Consumo, farmacia y telecomunicaciones son, después de la tecnología, las áreas de negocio más representadas entre los líderes por capitalización. En cambio, la presencia del sector bancario se ha diluido como un azucarillo a pesar de que los supervivientes de la crisis se han reforzado con la compra de sus rivales en problemas. La entrada más fulgurante este año en la clasificación es AB Inbev tras la adquisición de SAB Miller.

Fiebre de compras

La leyenda de la película Los inmortales (“solo puede quedar uno”) ha calado en el mundo corporativo. La sucesión de movimientos de M&A no tiene precedentes en la historia. En 1990 se firmaron 11.500 tratos con un valor combinado del 2% del PIB mundial. En 2008 estalló la crisis financiera y el mercado se secó. Pero a partir de 2009 el ritmo de fusiones y adquisiciones supera los 30.000 movimientos al año, con un valor equivalente al 3% de la economía mundial. En 2016 ya se han anunciado 33.252 deals, por un monto de 3,9 billones de dólares, de acuerdo con los datos recopilados por Bloomberg. “La crisis ha forzado un replanteamiento de estrategias. Ha debilitado a algunas empresas mientras que ha reforzado a otras. Con las adquisiciones de competidores las compañías buscan economías de escala y también reestructurar sus sectores, reduciendo duplicidades”, opina Mauro Guillén, profesor de The Wharton School.
Las operaciones de M&A se dan en múltiples sectores y muchos de los acuerdos son transnacionales. Ya no se habla de campeones nacionales; hay que ser líderes globales. En los últimos 12 meses el mercado ha asistido a operaciones de fuste como la compra de Yahoo por Verizon, AB Inbev se ha hecho con SABMiller, Bayer se ha quedado con Monsanto, Marriott ha completado la fusión con Starwood, Chemchina ha lanzado una OPA sobre Syngenta mientras que British American Tobacco quiere hacerse con Reynolds. El penúltimo aldabonazo es la absorción de Time Warner por AT&T.
“Como consecuencia de la crisis, en los últimos años hemos visto muchas operaciones que se han realizado con el fin de buscar la supervivencia de los grupos implicados mediante el ahorro de costes y procesos productivos más eficientes que les permitiesen ganar competitividad en un entorno de mercado más complicado”, apuntan Víctor Durán y Rafael Roldán, del área de Transacciones de EY. “Pero también hemos visto muchos otros acuerdos en los que el fin es expandirse geográficamente o ampliar la actividad para diversificar los riesgos; así como transacciones en las que las empresas incrementan su cuota de mercado logrando mayor eficacia y profesionalizando sectores fragmentados”, añaden.
Las empresas las dirigen personas y las pulsiones humanas son aspectos a tener en cuenta a la hora de explicar el tsunami de operaciones corporativas. Jeff Bewkes, consejero delegado de Time Warner, puede recibir una compensación de hasta 117 millones tras aprobar la compra de su compañía por AT&T, según Bloomberg. También entran en escena los intereses de los múltiples asesores (bancos de inversión, abogados, consultores, auditores, ....) que viven precisamente de que una compañía compre a otra. Morgan Stanley fue el consejero principal de Monsanto en la opa de Bayer. Cobró 120 millones, la mayor comisión de la historia, por cuatro meses de trabajo, según publicó Financial Times. Con semejante minuta es más difícil ir a contracorriente y señalar que una operación no tiene sentido estratégico. “Evidentemente, los intereses personales juegan un papel en los movimientos corporativos. Muchas veces es el ego de los directivos y el mayor prestigio lo que está detrás. Desde luego que los bancos de inversión también se benefician”, reconoce Mauro Guillén.

Instinto de supervivencia

En un mercado lleno de predadores, el instinto de crecer vía adquisiciones puede ser defensivo. A más tamaño más difícil seré de engullir. “En España, y concretamente en el sector energético, hemos visto recientemente esta estrategia. El consejo se protege endeudándose a unos tipos de interés muy atractivos para comprar otra empresa. En una economía global, si no tienes una dimensión adecuada, puedes sufrir una opa. En cambio, si tu apalancamiento es elevado el incentivo de los potenciales pretendientes es menor”, subraya Robert Tornabell.
Un sector donde a priori debía de haber un ecosistema más variado de compañías es el tecnológico. La leyenda dice que dos jóvenes pueden crear una empresa en el garaje de sus padres. Es mito quizás sea cierto, pero la realidad es que muchas de esas startups acaban siendo vendidas a los hermanos mayores del sector. Google (ahora conocido como Alphabet) ha adquirido más de 160 empresas desde su nacimiento en 1998. Picasa, Android, YouTube, DoubleClick o Motorola (vendida luego a Lenovo) son solo algunas muescas en el revolver del buscador.
En muchas ocasiones cuesta más innovar que comprar lo que ha hecho un rival, lo que hace bueno aquello que decía Miguel de Unamuno: “Que inventen ellos”. Una encuesta reciente de EY concluía que para el 67% de los directivos la opción del M&A era la preferida para afrontar la digitalización en lugar del crecimiento orgánico. Solo las grandes compañías disponen del músculo financiero suficiente para afrontar esas adquisiciones. Ello supone entrar en un círculo vicioso en virtud del cual los líderes van a reforzar siempre su posición. Los grandes de Silicon Valley están sentados en una montaña de efectivo que les permite comprar cualquier empresa que se ponga a tiro. La tesorería de Apple supera los 200.000 millones, Microsoft cuenta con 90.000 millones y Google tiene 64.395 millones, por citar solo algunos de los casos más significativos.
Estas dinámicas quedan patentes en la cantidad de empresas cotizadas. En EE UU el número de empresas que están en Bolsa se ha recortado a la mitad entre 1997 y 2013 pasando de 6.797 a 3.485, según un estudio de la Rice University. Como contrapartida, las ventas medias de los grupos con presencia en el parqué son ahora tres veces mayores de las que eran hace 20 años.

Gusto por lo sistémico

Otro ejemplo de concentración, este fruto principalmente de la debilidad, es el negocio bancario. Tras la quiebra de Lehman Brothers los gobiernos se conjuraron para evitar que en el futuro ninguna entidad financiera tuviera un tamaño tan grande que obligase, si las cosas se torcían, a su rescate con dinero público para evitar con ello que su caída arrastrase al conjunto del sistema. Sin embargo, el famoso “too big to fail” (demasiado grande para caer), no ha hecho más que intensificarse desde el estallido de la crisis.
En EE UU había 37 bancos en los años noventa del pasado siglo; hoy, producto de las fusiones, solo hay cinco entidades grandes (Citigroup, JPMorgan Chase, Bank of America Merrill Lynch, Wells Fargo y Goldman Sachs) que acaparan el 45% de los activos bancarios totales del país.

Divide y vencerás

La necesidad de ganar tamaño para competir en un mercado global convive actualmente con una tendencia que va por el camino contrario. Un número creciente de compañías, principalmente estadounidenses, están optando por segregar sus áreas de negocio y crear compañías independientes. Los ‘spin off’, como se conoce en la jerga a este tipo de operaciones, tratan por lo general de evitar que aquellas actividades que van peor dentro de una empresa terminen contaminando a aquellas que tienen más potencial de crecimiento.
Debido a su carácter defensivo, muchas veces las segregaciones están protagonizadas por empresas con problemas. HP, por ejemplo, separó su negocio de ordenadores de la división de servicios operativos, una maniobra similar a la protagonizada por Xerox. En el caso de McGraw Hill segregó la parte de educación para centrarse en sus actividades vinculadas con los mercados de capitales a través de Standard & Poor’s. El sector de los medios de comunicación también atraviesa una fase turbulenta y muchos de ellos están optando por dividir sus negocios más tradicionales (fundamentalmente, las publicaciones en papel), de las divisiones enfocadas a los servicios audiovisuales y de papel. Esta decisión fue la que adoptaron multinacionales como News Corp, Tribune y Time Warner. Por su parte, General Electric se ha ido desprendiendo en los últimos años de diferentes activos de su negocio financiero.
“Una empresa no siempre tiene que ser más eficiente por ser más grande”, reflexiona Jorge Riopérez, socio responsable de Corporate Finance de KPMG en España. “En principio, la teoría dice que debería serlo, pero está demostrado que no todo es una cuestión de la dimensión que tenga una empresa. La gestión es el aspecto diferencial”, añade.
La reestructuración del sistema bancario en España ha sido igual de radical. De las 52 entidades que operaban en 2009 se ha pasado a 13 grupos en la actualidad. Además, la concentración financiera es de las mayores de Europa ya que la cuota de mercado de las cinco grandes entidades se ha incrementado del 40% al 58%, según datos de Analistas Financieros Internacionales. La concentración, sin embargo, no ha acabado. Tanto el Banco Central Europeo como el Banco de España alientan más fusiones en el sector.
Además del incremento del riesgo sistémico, otra de las consecuencias más evidentes de la proliferación de gigantes empresariales gracias a los movimientos corporativos es la reducción de opciones de elección que sufre el consumidor. Peter Thiel, cofundador de PayPal, publicó en The Wall Street Journal en 2014 un polémico artículo titulado: “La competencia es para los perdedores”. Thiel, uno de los inversores más influyentes de Wall Street, verbalizaba lo que hasta ahora había sido un anatema: “Si se quiere captar el valor que existe en el mercado, conviene construir un monopolio”.
Las grandes economías del planeta tienen órganos de competencia cuyo mandato consiste en velar porque no existan posiciones de dominio en el mercado. Estas supervisores suelen poner como condición para dar el visto bueno a una fusión el que se produzcan desinversiones. Sin embargo, el grado de concentración de la última década ha sido tal que en muchos sectores como el financiero, el energético, el farmacéutico o las telecomunicaciones han surgido auténticos oligopolios. La compra de SABMilller por parte de AB Inbev, por ejemplo, ha dado lugar a un conglomerado que controla 350 marcas de cervezas en 25 países.
“Has sectores que por sus dinámicas específicas tienden a la creación de grandísimos operadores. En estos casos, existen supervisores que tienen como función velar por la existencia de competencia y por la protección del consumidor final. El sistema no es perfecto, pero funciona razonablemente”, comenta Pablo Gómez de Pablos, socio director de GBS Finanzas. Hay algunos expertos, como Sergio Figuerola, socio director de The Boston Consulting Group, que niegan la mayor e incluso sugieren que la creación de supercompañías es buena para el ciudadano “porque aumenta su capacidad de acceso a una mayor variedad de productos y porque disminuye el coste de los productos” al ser las empresas más competitivas.
Pero, ¿de verdad una compañía es más eficiente por tener más tamaño? La hemeroteca recoge algunos fracasos sonoros de proyectos demasiado ambiciosos. El fiasco del matrimonio entre Daimler y Chrysler es uno de ellos. “Cuando el tamaño se busca de manera artificial, por ejemplo, fusionando empresas mal gestionadas, como fue el caso de Bankia, los resultados no suelen ser los esperados. El tamaño debe ser la consecuencia de la competitividad de una empresa, aunque puede reforzarla”, destaca Esteban García-Canal.
En el mundo de la empresa muchas veces uno más uno no suman dos. Crecer vía adquisiciones lleva implícito el riesgo de que una de las compras acabe atragantándose. “Un mayor tamaño no implica necesariamente que un grupo sea más eficiente o productivo. Las empresas tienen que buscar vías de crecimiento que sean sostenibles en el tiempo, con unos niveles de inversión adecuados que permitan incrementar la rentabilidad”, según Víctor Durán. Los Gobiernos siempre han defendido los intereses de sus multinacionales. El exsecretario de Defensa, Charles Wilson, pronunció hace más de 50 años la famosa frase según la cual “lo que es bueno para General Motors, es bueno para Estados Unidos”. Esos vasos comunicantes entre el poder político y las corporaciones se ha reforzado. El mayor tamaño que han adquirido muchas empresas las ha convertido en auténticos poderes fácticos. Hace dos semanas Wikileaks filtró unos correos electrónicos en los colaboradores de Hillary Clinton en los cuales se barajaban posibles candidatos a la vicepresidencia del Gobierno en caso de una victoria demócrata. La lista estaba repleta de famosos directivos como Tim Cook (Apple), Bill Gates (Microsoft), Mary Barra (General Motors), Muhtar Kent (Coca-Cola) o Howard Schultz (Starbucks), entre otros.

Diplomacia corporativa

Si durante la Guerra Fría la amenaza nuclear impidió que alguno de los dos bloques atacara directamente al otro, ahora los gigantes empresariales sirven de peones en la gran partida de intereses que juegan las potencias mundiales. En plenas negociaciones para aprobar el acuerdo comercial entre EE UU y la Unión Europea (TTIP, por sus siglas en inglés), Washington respondió a una sanción multimillonaria de Bruselas a Apple por malas prácticas fiscales con una multa semejante a Deutsche Bank por la comercialización de hipotecas basura.
Las compañías de los países emergentes cada vez tienen una mayor cuota de mercado. Las corporaciones chinas, muchas de ellas aún bajo el paraguas estatal, obtienen ya el 14% de todos los beneficios que se generan en el mundo, según Mckinsey. Además, las corporaciones del gigante asiático acaparan el 20% de los puestos de la lista Fortune 500, mientras que el peso conjunto en este ránking de los grupos americanos y europeos ha caído desde el 76% de 1980 al 54% actual.
Las empresas chinas cuentan con la ventaja de tener un inmenso mercado doméstico, pero cada vez más están echando sus redes para crecer en otros países a través de la adquisición de empresas locales. Tal es su expansión que el Gobierno alemán ha dado marcha atrás en su visto bueno para que un grupo de inversores chinos se hiciese con Aixtron, una firma de semiconductores. A Berlín le preocupa el ritmo vertiginoso de la penetración de las compañías de chinas en su tejido industrial. “Es una estrategia que sirve a China para ganar tiempo. Es decir, con la toma de control de grupos de países desarrollados adquieren tecnología y desarrollos que de momento sus compañías locales no tienen. Un claro ejemplo es la oferta de ChemChina para tomar el control del gigante de las semillas Syngenta”, explica Robert Tornabell.
Las nuevas superstar companies —como se conoce en el mundo anglosajón a los grandes conglomerados— son grandes pero de una manera muy distinta a como lo fueron sus predecesores. Hace unas décadas, los dominadores del mercado basaban sus imperios en una gran cantidad de activos y empleados. Ahora, los líderes mundiales caminan más ligeros de equipaje. En 1990 los tres mayores fabricantes de automóviles sumaban unas ventas de 250.000 millones, un valor de mercado combinado de 36.000 millones y daban trabajo a 1,2 millones de personas. En la actualidad, los tres grandes tecnológicas (Apple, Google y Microsoft) facturan 375.948 millones, tienen una capitalización de 1,64 billones y emplean a solo 296.575 trabajadores. Como diría Bob Dylan, “los tiempos están cambiando”
MAL VAMOS ASÍ, NO LLEGAREMOS MUY LEJOS. LOS RICOS NO SABEN ¿CÓMO HACER PARA EMPOBRECER A LA SOCIEDAD Y QUEDARSE ELLOS CON TODO. EL TORO , ME RECUERDA AL BECERRO DE ORO, DE ELLO, YA NOS HABLABA LA BIBLIA ,ESE GRAN LIBRO HISTÓRICO QUE MUCHOS HAN OLVIDADO, POR DESGRACIA.