Entradas populares

miércoles, 1 de junio de 2022

NADAL DERROTA A DJOKOVIC Y PASA A SEMIFINALES.

 Nadal derrota a Djokovic y pasa a semifinales: de día o de noche, es infalible en París

El español sacude a Djokovic en cuatro horas y 11 minutos, y se jugará con Zverev un puesto en la final

El tenis no tiene nada comparable a este duelo. El deporte, en general, pocas de estas. Porque hubo 40 partidos entre Federer y Nadal pero todo era pulcritud, respeto. Porque los 59 Nadal-Djokovic es a todo o nada, a cara de perro, a fuego contra fuego. Y en la noche, Nadal atraviesa a Djokovic como un rayo, electrocutando su juego con un tenis brillante, al más estilo Nadal: garra, corazón, puños y semifinales. De día, de noche, Nadal.

Aunque las televisiones tengan más poder que sus 110/109 victorias en la Philippe Chatrier, el balear es ídolo en Roland Garros, juegue contra quien juegue. Incluso si es contra el número 1 del mundo. Sus partidos se pueden seguir sin estar en la pista. Basta con sentarse en cualquier banco del recinto y seguir los puntos con los aplausos y los vítores. Aplauso fuerte, 15-0; más decibelios, mejor punto;vítores y temblor en las plataformas de la grada, juego. No hay duda. Si hay error o punto del rival, los aplausos tienen menos repercusión pero se multiplican los ‘Vamos, Rafa’, con acentos de todos los colores.

Ganó Djokovic esa victoria moral del horario nocturno. Lo que Nadal no quería, pues impedía que su golpeo, sus efectos, su forma de entender el tenis, floreciera con toda la viveza que sí ofrece el sol, el calor, la sobremesa. Pero se quedó el serbio con ese premio menor, petrificado una vez salieron ambos a la pista y el frío y la humedad que se presagiaba jugarían a su favor, lo envolvieron en una neblina de ideas y tenis. Fueron diez minutos de primer juego. Serían 12 en otro parecido en el segundo set, o 18 en algún otro. No hay mayor batalla de egos y hambre por ser el mejor de la historia que la que libran estos dos. Ser mejor que la versión anterior de ellos mismos, ser mejor que el rival, ser mejor en el tiempo, en todos los tiempos.

Contempla encantada una Chatrier llena en sus 14.700 butacas cómo el trece veces campeón en París va directo hacia el decimocuarto mordisco. Abre grietas cada vez más grandes en el serbio; y el partido, que se presagiaba largo, comienza a ser una tortura para el número 1. Ese que llegaba con mejores sensaciones a este choque, después de encadenar nueve triunfos consecutivos y el título en Roma, y sin despeinarse en las rondas anteriores. Lo destroza ese Nadal que venía con aparentes problemas, ese pie que lo dejó fuera de Roma antes de hora, y con ese mensaje, entre la realidad y la nostalgia, de que no sabe cuántos partidos más habrá en París.

Lo dice el tiempo, claro, porque son 36 años los que cumple el día 3, pero se muestra al inicio y a mitad de la noche el Nadal más entero, el de las rachas infinitas, el de los once títulos en Montecarlo, el de los doce en el Conde de Godó, el de los diez en Roma. Un vendaval que recuerda a aquella final de 2020. La otoñal. La que no quería tampoco Nadal porque el frío anula sus efectos y la pelota, como él dijo, era una piedra.

En la noche de 2022, 15 grados y bajando, es una hora el primer set, pero se solventa con un irreverente 6-2 para el balear. La charanga, un puñado de aficionados vestidos de blanco, hace las delicias cuando no las hace el español con el punto en juego. Es un acoso y derribo. A las dejadas de Djokovic llega siempre Nadal para devolvérselas con todavía más precisión. Y al serbio se le va cayendo la cabeza de incredulidad e impotencia conforme el español mete en el cuerpo y en la grada el calor que falta en el ambiente.

Es un 6-2 y 3-0 que duele a Djokovic, que despierta. También sus seguidores, que se cuelan entre el aluvión de Rafas que emite la mayoría. Idemo, idemo que eleva al serbio, que tarda 18 minutos en encontrar el break y continuar hasta el 4-3 a favor sacando ya todos los puños posibles. El partido no solo se juega con raqueta. Las ruedas de prensa, los horarios, los gritos al cielo, las toallas de distintos colores, las cabezas gachas o los brazos en alto. Y se enciende la Chatrier porque aumenta nivel el serbio y también se lo exige Nadal.

Ningún juego es en blanco, no hay espacio para pensar en el pie ni en las estadísticas. Es el aquí y el ahora. En un partido de cuartos.

Le ha costado muchísimo al serbio remontar en la segunda manga (88 minutos), pero enseguida aprieta el acelerador Nadal en la tercera. Previo paso por el vestuario, break y confirmación. Vuelve a estar en racha con la derecha y percute sobre el revés de Djokovic, que no es lo fino que suele (53 errores no forzados). Tendrán 35 y 36 años, habrán pasado 42 y 36 veces por esta ronda en un Grand Slam, pero hay tensión acumulada que en otros se llaman nervios. Tiembla el serbio, desordenado en sus golpes porque no parecen hacer daño a este Nadal por momentos invulnerable de París. Ni siquiera dos dobles faltas hacen que se desequilibre esa aura que lo ha envuelto en 110 victorias aquí. Llega a todo, culmina con maestría y funde a Djokovic en cada punto, aunque todavía no lo sepa.

Así como en otros partidos del balear, en el aire se nota que lo tiene bajo control, aunque vaya abajo en el marcador, contra Djokovic es toda una incógnita. Imposible definir quién lleva el mando porque va a rachas de inspiración. Pero incluso cuando Djokovic parece tomarlo en el cuarto set, Nadal atraviesa al serbio como un relámpago: levanta dos bolas de set, recupera los dos breaks, desde el 2-5, y electrocuta al de Belgrado en el tie break.

De día, de noche, Nadal no falla en París. Encaminado hacia su decimocuarto título, que tiene a dos pasos de distancia. El primero, el viernes, contra Alexander Zverev, que se convirtió en un iceberg, pulcro, inspirado, firmepara despachar a Carlos Alcaraz.

«Una noche mágica. Contra Djokovic, uno de los mejores de la historia, siempre es muy difícil y solo puedes jugar a tu máximo nivel. Y solo puedo decir gracias, gracias, gracias a toda la grada. Sabéis lo especial que es para mí este torneo, el más importante de mi carrera y lo que he sentido hoy es increíble».

EL PROFESOR REVELA CÓMO LES CAPACITAN EN VALENCIANO:"NO HABLEIS EN ESPAÑOL,ES CON SI FUERAMOS OTRO PAIS".

 Un profesor revela cómo les «capacitan» en valenciano: «No habléis en español, es como si fuéramos otro país»

Los cursos para sacarse el título del idioma cooficial en Alicante muestran vídeos de situaciones en Cataluña para dar ejemplo

Los profesores se suman a las denuncias de las familias porque la Generalitat Valenciana discrimina al español

La inmersión lingüística para sustituir al castellano por el valenciano en las aulas también se trabaja a los profesores, no solo a los alumnos, dirigida desde el Gobierno deXimo Puigal frente de la Generalitat. Un docente oriundo de Cádiz y afincado en Torrevieja que obtuvo el título de Grado Medio en valenciano relata a ABC cómo en el curso final de capacitación se les ponen ejemplos de situaciones reales en Cataluña para negarse a hablar en español cuando su interlocutor se lo pida.

«En el primer curso que hice en Alicante he visto vídeos que me han dejado perplejo», rememora Arturo. En una especie de test, tras mostrar el ejemplo de una persona que no entendía el catalán y planteaba en un establecimiento si le podían hablar en castellano, se daba como respuesta correcta la negativa: «Nos explicaban que había que decir que no, que es como si fuera otro país, igual que a nadie se le ocurre al viajar al Reino Unido pedir que le hablen en otro idioma que el inglés».

LOS LIBROS DE TEXTO DE SECUNDARIA CULPAN A EE,UU, Y NO A MADURO DEL HAMBRE Y EL ÉXODO EN VENEZUELA.

 Los nuevos libros de texto de Secundaria culpan a EE.UU. y no a Maduro del hambre y el éxodo en Venezuela

La perspectiva de género tiñe las páginas de Historia, donde se aborda el papel de la mujer en el Neolítico

Si había una asignatura en la que el Gobierno podía 'meter mano' a la hora de imponer su ideario en las aulas el próximo curso iba a ser, sobre todo, en Valores Cívicos y Éticos. Esta asignatura es la 'sucesora' de la también polémica Educación para la Ciudadanía y se impartirá en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y en Primaria. Es también la materia en la que el Ministerio de Educación dice impartir contenidos de Filosofía ante la desaparición de esta última del listado de asignaturas de la ESO.

Sin embargo, contenidos alineados con la agenda del Gobierno también hay en otras materias, como es el caso de Geografía e Historia. Si bien el PSOE ha sido crítico con la dictadura venezolana de Nicolás Maduro no han seguido la misma línea sus compañeros de coalición, los políticos de Podemos. El partido de Ione Belarra también ha marcado su ideario en la 'ley Celaá', que ahora también puede verse plasmado en los libros de texto para el próximo curso, cuyos contenidos ha adelantado ABC.

RELATO ENGAÑOSO CON LA INFLACIÓN.

 Relato engañoso con la inflación

El Gobierno sostiene que la inflación solo afecta a los más desfavorecidos, y que ya se encarga él de defenderlos con su ‘escudo social’. Pero no es cierto. Afecta a todos sin distinción

La izquierda en general está alentando un nuevo relato de consumo ciudadano, según el cual la inflación es un fenómeno que solo afecta a los más desfavorecidos, y no al resto de la población. Y además, que las personas con menos ingresos están protegidas por el Gobierno, de modo que ya es un asunto menor que la inflación no sea coyuntural y se alargue en el tiempo. Según ese guión, los que menos ganan se benefician del ‘escudo social’ de este Ejecutivo benefactor, y los que más ganan no sufren en sus bolsillos la crudeza del alza de precios. Nada es más falso que este discurso. La inflación es una lacra económica que realmente actúa como el peor impuesto invisible para los más pobres, pero no deja de ser un silencioso impuesto global que castiga a todo el mundo.

Las soluciones nunca son fáciles, pero menos aún si se concatenan los errores. Y si a ello se suma que este Gobierno está luchando contra la inflación con una ineficacia sobresaliente, y con planteamientos incomprensibles desde una perspectiva contable, como equiparar el IPC a las pensiones, la bola se agranda hasta sumir a España en una incertidumbre crónica.

Los estímulos del Gobierno contra esta fase inflacionista sin final a la vista se han convertido en un parche. Pedro Sánchez pasa una semana detrás de otra exigiendo a la Unión Europea medidas extraordinarias que siguen sin estar en vigor. Por ejemplo, el establecimiento de un tope al gas para abaratar la factura eléctrica de los hogares. También los combustibles han vuelto a subir hasta neutralizar el ahorro de 20 céntimos por litro en las gasolineras. Y si a estos varapalos al bolsillo de todos los ciudadanos, no solo de unos cuantos, se une una inflación subyacente de casi 5 puntos, la más alta en 27 años, el panorama resulta preocupante. No es solo una cuestión de un alza provisional de precios en el gasto energético o en la alimentación. Esa inflación subyacente es la que afecta de modo determinante a los salarios. Y si bien es cierto que los salarios no deben subir exponencialmente, porque sería el modo más erróneo de combatir la inflación, y que los impuestos no deben bajar de modo exagerado, también lo es que el alza de los tipos de interés que en breve impondrá el Banco Central Europeo va a poner fin a la barra libre de estímulos. En ese contexto, España es uno de los países con más bazas que perder en productividad, competitividad y expectativa de crecimiento. Este martes Eurostat sostuvo que la inflación en la Eurozona alcanza ya el 8,1 por ciento. Y eso va a ayudar poco a España lo que resta de año, por más que el guión político del Gobierno sea el de la euforia y la recuperación. De momento, España no está en la senda correcta.

Mención aparte merece el diagnóstico del Banco de España respecto al coste para nuestro país de cortar radicalmente con Rusia el suministro de gas a toda Europa. ABC ya ha censurado la doble moral europea de sancionar a Rusia y a la vez sufragar su guerra con Ucrania pagándole su energía a precio de oro. Es algo que Bruselas aún no ha conseguido cuadrar con lógica y coherencia. Pero es que, además, el embargo total del gas y el petróleo rusos sumarían un punto más a la inflación en nuestro país, se alcanzaría el 9 por ciento de IPC, y creceríamos la mitad de lo que lo hacemos. La tesitura es compleja, y si algo no vale en la ‘realpolitik’ es hacerse trampas al solitario. En cualquier caso, peor aún es idear argumentarios falsos alegando que a fin de cuentas la inflación solo castiga a unos pocos que, además, ya se encarga el Gobierno de defender. Eso es mentir.

SILENCIO DEL GOBIERNO ENTE LA NUEVA TRAMPA LINGUISTICA.

 Silencio del Gobierno ante la nueva trampa lingüística

Es una cuestión de derechos fundamentales lo que está en juego, no un nuevo capricho del independentismo

Ya se sabía que la Generalitat catalana idearía cualquier farsa pseudojurídica para tratar de eludir el cumplimiento de la sentencia que obliga a dedicar un 25 por ciento de la enseñanza en castellano en las aulas. Y se sabía que iba a instruir, más bien a ordenar, a los centros de enseñanza para que incumpliesen el fallo judicial. Les ha bastado un decreto que el Gobierno ni siquiera ha discutido. No consta que el Ministerio de Educación vaya a recurrir la ilegalidad flagrante de ese decreto, y menos aún su inconstitucionalidad. De nuevo la Generalitat se sitúa en rebeldía frente a los jueces, frente al Estado, y frente a mandatos constitucionales transparentes. No es de recibo esta inacción del Gobierno, como tampoco lo sería que en los próximos días el Tribunal Superior catalán no tome nota de esta desobediencia de facto y ordene ejecutar la sentencia en sus justos términos.

Es una cuestión de derechos fundamentales lo que está en juego, no un nuevo capricho del independentismo.