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miércoles, 3 de agosto de 2016

LA REGRESIÓN TURCA

 

La regresión turca.


Mustafá Kemal Atatürk ha sido visto como un militar golpista y dictatorial, pero instauró un régimen republicano y laico con libertad religiosa, liberó a las mujeres y propició un gran cambio de costumbres. Justo lo que ahora Erdogan intenta revertir.

España es un país que a la vez que no olvida sus derrotas —la Invencible, Flandes, Trafalgar— tiende a cuestionar sus victorias, como culpabilizándose de la violencia consustancial a toda conquista. Lo normal —a la vez que igualmente poco encomiable aunque sí más positivo— en países que han alcanzado cierta relevancia histórica es exactamente lo contrario: exaltar las victorias que les son propias y oscurecer y hasta pasar por alto sus derrotas. Esto es lo habitual y lo que explica o está en el fondo de la manifiesta inquina y ninguneo de un país determinado hacia otro o hacia alguno de sus más destacados dirigentes. El caso turco, por ejemplo; la escasa simpatía de las en otro tiempo grandes potencias hacia la figura de Mustafá Kemal. Un ejemplo que, dada la coyuntura en la que se encuentra el país así como su contexto tanto europeo como medio oriental, encierra toda una moraleja.
Yo diría que esa imagen negativa de Mustafá Kemal, la de un militar golpista y peligrosamente revolucionario, obedece principalmente al éxito más destacado de su historial militar: Gallípoli. Ahí, en 1915, siendo el Imperio Otomano aliado de los Imperios Centrales, Mustafá Kemal infligió una de las derrotas más espectaculares del conflicto al combinado de tropas inglesas, francesas, australianas y neozelandesas que, tras desembarcar en la península de Gallípoli, se proponían ocupar Estambul. Una batalla que se saldó con cientos de miles de bajas en cada bando y el reembarco o retirada de los asaltantes. Vamos, una derrota difícil de disimular. De ahí que, cuando finalizada la guerra y tras el Tratado de Versalles, Mustafá Kemal se propuso acabar con la despótica y anacrónica escenografía imperial del país y convertir el territorio estrictamente turco en una república moderna y democrática, el respaldo de los países occidentales fue prácticamente nulo. De los restantes territorios que habían configurado el Imperio, tanto en el norte de África como en Oriente Próximo, fueron Inglaterra y Francia y posteriormente la Italia de Mussolini quienes se encargaron del reparto de influencias.
El Imperio Otomano, en sus últimos tiempos, no era, por supuesto, lo que había sido. Llevaba ya años siendo una institución corrupta y decadente que, si en sus comienzos había llegado a sitiar Viena y hacer del Mediterráneo Oriental poco menos que un lago turco, por aquel entonces se limitaba ya a conservar en lo posible sus posesiones y a no tener problemas con sus vecinos. En lo que no había cambiado era en sus planteamientos tiránicos de la vida cotidiana, algo ya inaceptable para los llamados Jóvenes Turcos, cuyo líder no era otro que Mustafá Kemal.
La imagen negativa de Kemal obedece a la derrota que infligió a las tropas occidentales

Todo eso aconteció hace ya alrededor de un siglo. Fue una época de grandes convulsiones políticas que, acentuadas por la crisis económica del 29, habían de hacer del siglo XX uno de los más trágicos de la Historia. Guerras y revoluciones respecto a las cuales la Turquía de Mustafá Kemal permaneció al margen. Si en política exterior fue rigurosamente neutral, de puertas adentro convirtió su país en otro país. Instauró un régimen republicano y laico en el que se podía ser musulmán, cristiano o ajeno a toda religión sin peligro alguno. Liberó a la mujer al implantar la igualdad de género; cambió los hábitos y costumbres cotidianas y hasta la indumentaria; sustituyó el alfabeto árabe por el latino y supo despertar en el ciudadano el orgullo de ser turco, algo que nada tenía que ver con el hecho de ser súbdito de aquel Imperio que había arrastrado sus hábitos medievales hasta el siglo XX.
Sin embargo, la imagen que se impuso de su persona fue la de un militar golpista y dictatorial, peligrosamente comparable a quienes lideraban la Alemania nazi, la Italia fascista o la Rusia soviética. En agudo contraste, la imagen que por aquel entonces seguía predominando respecto al Imperio Otomano continuaba siendo de lo más edulcorada, algo así como la de un maravilloso serrallo colmado de toda clase de refinamientos. Cuando lo cierto es que mientras las potencias occidentales se aplicaban a un reparto de influencias, Mustafá Kemal, centrándose en el territorio turco propiamente dicho, convirtió lo que había sido un imperio anacrónico en una democracia moderna.
Con lo que volvemos al comienzo. ¿Cuál es la razón de que la figura de Mustafá Kemal, lejos de ser admirada, haya sido siempre como arrumbada desde un punto de vista histórico? Yo diría que esa razón es Gallípoli, la derrota que infligió a las tropas occidentales en la llamada Batalla de los Dardanelos.
Una cuestión que adquiere especial actualidad ahora que el Gobierno de Erdogan está sumiendo al país en una deriva de sentido inverso al de las reformas instauradas por Kemal: islamización de la vida cotidiana, progresiva desigualdad de género, creciente autoritarismo, etcétera. Solo que, a ojos de las grandes potencias, pese a ser conscientes de tal deriva, conflictos como el de Oriente Próximo o la crisis de refugiados convierten a Erdogan en un mal menor, y él lo sabe. Con lo que la Turquía que conocemos, un país excepcional que cuenta además con la probablemente mayor superposición de estratos culturales del mundo, pueda acabar convertida de nuevo en otra cosa.
El conflicto de Oriente Próximo y la crisis de los refugiados convierten a Erdogan en el mal menor

Entre tanto, los pasos ya dados por Erdogan en este sentido y los que sin duda quisiera dar se topan con una compleja realidad circundante que le fuerza a adoptar posturas contradictorias. ¿Cooperar con la Comunidad Europea en la crisis de los refugiados? ¿Estrechar lazos con la Rusia de Vladímir Putin? ¿Intervenir más a fondo en los conflictos militares de Oriente Próximo? Y en caso afirmativo, ¿hasta qué punto y apoyando a quién? ¿Asociarse a quienes combaten al califato o a quienes se enfrentan a las fuerzas de El Asad y sus aliados iraníes? ¿Limitarse a golpear a las minorías kurdas propias y de otros países? Difícil, muy difícil, dar con la decisión acertada cuando la realidad circundante resulta casi inverosímil. Cuando se apunta, por ejemplo, a una posible alianza del Israel de Netanyahu con Arabia Saudí y los Emiratos contra Irán y las fuerzas de El Asad. Mustafá Kemal lo hubiera tenido todo más claro.
[Este artículo fue enviado el pasado 13 de julio, es decir, tres días antes del presunto golpe de Estado contra Erdogan, pero por diversas circunstancias no fue publicado en aquel momento. ¿Qué ha ocurrido en Turquía desde entonces? Una aceleración espectacular del proceso aquí descrito. Tras la confusión inicial de ese presunto golpe obviamente propiciado por Erdogan, miles y miles de militares, jueces, profesores y periodistas son rápidamente detenidos. Erdogan responsabiliza a un dirigente islámico refugiado en Estados Unidos y a los kurdos de lo sucedido. Pero los detenidos son demócratas y laicos, herederos directos de Mustafá Kemal. Todo muy obvio pero, como siempre, Occidente mira para otro lado].
TURQUÍA SE RADICALIZA EN EL ISLAM Y PARECE QUE SUFRIO UN AUTOGOLPE PARA HACER LIMPIEZA,

CALLEJÓN SIN SALIDA

 
Pedro Sánchez, secretario general del Partido Socialista, después de su reunión con Mariano Rajoy, presidente del Gobierno en funciones y líder del Partido Popular

Callejón sin salida.


Es irresponsable no dejar gobernar y no ofrecer una vía alternativa clara.

Evitar otra repetición de elecciones es una prioridad compartida, al menos formalmente, por el PP, el PSOE y Ciudadanos. Sería por tanto un buen punto de partida para el acuerdo que se busca en la ronda que Rajoy inició ayer con Sánchez (sin ningún acercamiento) y proseguirá hoy con Rivera. Quien quiere el fin, quiere los medios. En este caso, todos deberían mostrar la mejor disposición para alcanzar los pactos necesarios para una investidura cuyo fracaso llevaría a nuevas elecciones.
Esos contactos han comenzado de forma desalentadora. Ciertamente, no ayuda la confusión creada por Rajoy sobre si se someterá o no a una votación, imprescindible desde el punto de vista constitucional para avanzar en este proceso. Pero más chocante aún es la actitud de Sánchez, empeñado en conducir a su propio partido y al país entero a un callejón sin salida en el que ni deja gobernar al PP ni ofrece, al menos explícitamente, una vía alternativa para cumplir con su deseo aparente de que se forme un Gobierno cuanto antes.
Sánchez practica un juego de verdades a medias o de simples falsedades para esconder su fracaso electoral en dos ocasiones consecutivas y su manifiesta incapacidad para afrontar este crítico momento. Por un lado, invita a lo que llama “las derechas” a formar un Gobierno sobre una mayoría inexistente. ¿O es que pretende que el Gobierno de España busque su estabilidad en un acuerdo con la pretendida derecha catalana que acaba de respaldar la independencia unilateral y fuera de la ley? ¿Es esa una recomendación sincera o tal vez una manera de justificar que el propio Sánchez intente negociar con los independentistas en el caso de que Rajoy fracase? ¿Y cuál es esa mayoría alternativa de cambio de la que habla? ¿Quiénes son las izquierdas que él separa con tanta nitidez de las derechas? Qué clase de juego arcaico es ese de dividir al país ideológicamente en dos con semejante simpleza en un momento tan complejo, precisamente cuando los electores acaban de decir que quieren pactar y superar la vieja política?
Esta estrategia destila un aroma insoportable de tacticismo orgánico. Es imposible escuchar a Sánchez sin deducir que está pensando únicamente en su cálculo personal para sobrevivir como secretario general del PSOE. Y eso solo le puede conducir a fracasar en ambas tareas: ni puede razonablemente intentar presidir un Gobierno con 85 diputados y una suma disparatada de siglas, ni merece dirigir un partido al que día a día condena a la irrelevancia.
Sánchez argumenta que el PSOE es la alternativa a Rajoy, por lo que sería absurdo que le facilitase su continuidad. Pero la cuestión previa es si cabe cualquier posibilidad de desbloqueo que no pase por permitir la investidura mediante la abstención.
Se ha dicho que abstenerse sería un suicidio para el PSOE, pero según Metroscopia, el 63% de los votantes socialistas dicen que, si fuera la única alternativa para evitar elecciones, estarían de acuerdo “a cambio de una serie de reformas pactadas”.Y se ha sugerido que Sánchez no ha descartado del todo volver a encabezar una alternativa con Podemos y los nacionalistas: para sumar los escaños necesarios habría que contar con al menos los 17 votos de ERC y la ex CDC, y en ese caso los socialistas (85 escaños) estarían en minoría frente a la combinación de populistas e independentistas (88). Eso sí que sería un suicidio.
EL PSOE TIENE QUE DAJAR GOBERNAR, PONIENDO CLARAS SUS  CONDICIONES.

RAJOY CONSIDERA HABER DADO UN PRIMER PASO

Mariano Rajoy y Albert Rivera, este miércoles.

Rajoy considera haber dado “un primer paso” tras su reunión con Rivera.


El líder de Ciudadanos ha reclamado al PP un pacto de partidos constitucionalistas para responder al desafío independetista catalán.

El presidente en funciones, Mariano Rajoy, ha calificado de "inadmisible" la celebración de unas tercera elecciones."Sería una vergüenza", ha dicho, después de descartar ir al debate de investidura para hacer un discurso como si fuera "el primer discurso electoral". De hecho, ha mantenido la ambigüedad y la posibilidad de que ni siquiera se someta a ese debate de investidura pese a haber recibido el encargo del Rey. "Si no hubiera ninguna posibilidad, no hubiera aceptado el encargo del Rey", ha sido lo único que ha especificado. "Lo necesario es que haya Gobierno, no hacer un debate de investidura siendo absolutamente imposible que se pueda formar Gobierno", ha añadido.
El presidente del Gobierno ha señalado que con la reunión de este miércoles con el líder de Ciudadanos se ha dado "un primer paso" y que de momento va a negociar con Rivera "lo urgente". "La más larga caminata comienza siempre con un primer paso. Y nadie ha dicho que esto iba a ser ni fácil ni rápido
Tras su reunión con Rivera, Rajoy ha vuelto a descargar en el PSOE la responsabilidad de que no se llegue a un acuerdo de investidura y en Ciudadanos la estabilidad. "Sin ningún tipo de compromiso del PSOE no habrá Gobierno en España y sin compromiso de Ciudadanos no habrá estabilidad para gobernar. Lo que voy a hacer yo es intentarlo".
Rajoy ha tenido que oír de Albert Rivera  este miércoles su negativa a apoyar la investidura de Mariano Rajoy, subrayando que le concederá una abstención y pidiéndole que consiga que el PSOE haga lo mismo, pero el líder de Ciudadanos ha anunciado que negociará los Presupuestos en cuanto haya un Gobierno, con el argumento de que las exigencias de Bruselas obligan a avanzar los trabajos en las cuentas públicas para que estas estén listas a finales de septiembre. Además, el presidente de Ciudadanos ha anunciado que hablará en los próximos días con Pedro Sánchez, secretario general de los socialistas, para intentar convencerle de que facilite la formación de Gobierno. Rivera espera que el Pacto por España que ofrece a los dos partidos tradicionales frente al reto independentista sirva de punto de arranque para un entendimiento a tres bandas.
"Yo no soy mediador, pero a pesar de eso si el PP y el PSOE creen que Ciudadanos puede ser necesario, estamos a disposición", ha dicho Rivera. "Si necesitan algún tipo de colaboración, que nos llamen. Ya hemos pactado con ellos, tenemos experiencia y cintura. Quiero trasladarle al señor Sánchez el pacto por España, pero le llamaré en los próximos días para saber si está dispuesto a solemnizar y formalizar esto. Y seguro que hablamos de esta situación".
La cita entre los dos líderes, que ha durado casi una hora y media, no ha supuesto ningún avance significativo en las negociaciones para formar gobierno. El PP y Ciudadanos están dispuestos a convocar a sus equipos económicos a participar en reuniones formales. Aunque Luis de Guindos y Luis Garicano llevan semanas compartiendo datos económicos, como informó este diario, aún no habían abierto conversaciones formales. "No va a haber una mesa de negociación porque aún no hay Gobierno pero cuando lo haya, sabremos por dónde van las cuentas", ha especificado el líder de Ciudadanos. 
Mariano Rajoy tampoco ha desvelado ante Albert Rivera su intención sobre el debate y votación de investidura, pero, de momento, el líder de Ciudadanos considera que "no hay alternativa" ya Rajoy es el candidato designado por el Rey. "Hoy por hoy el candidato es Rajoy"
La ley de Gobierno prohíbe específicamente en su punto cinco que un Ejecutivo en funciones apruebe el proyecto de ley de los Presupuestos generales del Estado. En consecuencia, cualquier negociación entre las dos partes será estéril hasta que un candidato sea investido.
Tras ganar las elecciones generales del 26-J, Rajoy diseñó la siguiente hoja de ruta: discurso de investidura para el martes 2 de agosto; votaciones el 3 y el 5; tramitación del techo de gasto en el Congreso en la penúltima semana de agosto; en el Senado en la última; y aprobación del proyecto de Presupuestos de 2017 en el Consejo de Ministros del 23 de septiembre. La doble negativa de Pedro Sánchez y Rivera a apoyar su continuidad en La Moncloa ha obligado a Rajoy a retrasar ese calendario. No hay fecha aún para su votación de investidura. Continúan los contactos entre los partidos. Y el candidato presiona con el riesgo de que haya que prorrogar las cuentas públicas si no se forma Gobierno a tiempo de aprobarlas.
Mariano Rajoy y Albert Rivera se han reunido este miércoles en el Congreso como parte de la ronda de contactos del líder del PP tras el encargo del Rey para intentar formar Gobierno. El presidente de Ciudadanos ya anunció ayer su intención de trasladarle que no votará a favor de su investidura y reclamarle que anuncie ya la fecha de ese debate. No hacerlo y dejar en el aire si se someterá o no a esa votación según los respaldos que consiga es "retorcer la Constitución", según expresó Rivera.
Rivera, sin embargo, es crítico por la falta de una fecha para la investidura. "Le pido al señor Rajoy que se lea el documento que aprobó el Rey. El Rey propone un candidato y la presidenta del Congreso fija fecha y hora para el debate de investidura. Eso es lo que tiene que hacer el señor Rajoy: decirle sí al Rey, y sí a la Constitución, y no retorcer la Constitución y volverle a decir que no al Rey", argumentó Rivera antes de la reunión.
LA INVESTIDURA VA SER DIFÍL PERO NO IMPOSIBLE,EL PUEBLO QUIERE  UN GOBIERNO YA.

martes, 2 de agosto de 2016

UNA ESTRATEGIA PARA UNIR EUROPA

Una estrategia para unir Europa.


Este no es momento para la incertidumbre política. Solo una UE unida y comprometida puede defender intereses comunes. Todos los Estados miembros tienen la responsabilidad colectiva de fortalecer la Unión.

El propósito, y hasta la supervivencia, de la Unión Europea están siendo cuestionados como nunca antes. En verdad, los ciudadanos de Europa y el mundo necesitan una UE fuerte ahora más que nunca.
La región más amplia de Europa se ha vuelto menos estable y más insegura en los últimos años. Es más, las crisis dentro y fuera de las fronteras de la UE están afectando de manera directa las vidas de todos los ciudadanos europeos.
En tiempos difíciles como estos, una UE fuerte es una Unión que piensa estratégicamente, comparte una visión y actúa en conjunto. Tras la votación de Reino Unido para salir de la UE, los europeos tendremos que repensar cómo funciona nuestra Unión; pero sabemos muy bien cuál es nuestro objetivo. Sabemos cuáles son nuestros principios, nuestros intereses y nuestras prioridades. Este no es momento para la incertidumbre política. La UE necesita una estrategia que emparente una visión compartida con una acción común.
Ninguno de los Estados miembros de la UE, por sí solo, tiene la fortaleza necesaria como para encarar las amenazas que enfrenta Europa. Tampoco pueden aprovechar las oportunidades que hoy presenta la economía global. Pero tratándose de una Unión de más de 500 millones de ciudadanos, el potencial de Europa no tiene parangón.
Nuestra red diplomática es amplia y profunda, y cubre cada rincón del mundo. Desde un punto de vista económico, estamos en el G3 del mundo, junto con China y Estados Unidos. Somos el principal socio comercial e inversor extranjero de casi todos los países del mundo. En conjunto, los Estados miembros de la UE invierten más en cooperación para el desarrollo que el resto del mundo junto.
Sin embargo, también resulta evidente que en Europa no estamos aprovechando plenamente este potencial, al menos no todavía. Una gran mayoría de nuestros ciudadanos entiende que necesitamos asumir una responsabilidad colectiva por nuestro papel en el mundo. Nuestros socios también esperan que la UE desempeñe un rol importante, inclusive como proveedor de seguridad global.
La UE solo puede cumplir con las necesidades de sus ciudadanos y hacer que sus asociaciones funcionen si todos actuamos en conjunto —las instituciones y los Gobiernos nacionales de la UE, en todos los niveles, unidos—. Este es exactamente el objetivo de la Estrategia Global para la Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea, que recientemente presenté ante los líderes de los Estados miembros, y ante la Comisión Europea y el Consejo Europeo.
Sabemos que las debilidades de mi vecino y de mi socio son mis propias debilidades
Esta Estrategia, la primera de la UE en más de una década, se centra en las capacidades de defensa y en el antiterrorismo tanto como en las oportunidades laborales, la inclusión social y los derechos humanos. Se ocupa del fortalecimiento de la paz y la resiliencia de los Estados y las sociedades dentro y alrededor de Europa.
La UE siempre se ha enorgullecido de su poder blando —y seguirá haciéndolo, porque somos los mejores en ese terreno—. Pero la idea de que Europa es una “potencia exclusivamente civil” no le hace justicia a una realidad que evoluciona. Por ejemplo, la UE actualmente conduce 17 operaciones militares y civiles en todo el mundo. En lugares tan alejados como Afganistán y Congo, Georgia y el Sahel, Moldavia, Somalia y el Mediterráneo, miles de hombres y mujeres sirven bajo la bandera europea. Para Europa hoy, el poder blanco y el poder duro van de la mano.
La Estrategia alimenta la ambición de una autonomía para la UE, necesaria para promover los intereses comunes de nuestros ciudadanos, así como nuestros principios y valores. Sin embargo, sabemos que la mejor forma de lograr prioridades es cuando no estamos solos, y en un sistema internacional basado en el multilateralismo y en reglas, no en policías globales y guerreros solitarios.
Por este motivo, la UE seguirá profundizando el vínculo transatlántico y nuestra asociación con la OTAN, al mismo tiempo que nos conectaremos con nuevos actores y exploraremos nuevos formatos para promover nuestra Estrategia. La UE invertirá en instituciones regionales, y en cooperación dentro de las regiones y entre regiones. E impulsaremos reformas de gobernanza global que puedan hacer frente a los desafíos de este siglo.
Un mundo frágil exige una UE más segura y equipada con una política exterior y de seguridad
Mientras llevamos esto a la práctica, nos comprometeremos de una manera práctica y ejemplar, compartiendo responsabilidades globales con nuestros socios y propiciando sus fortalezas. Tras dos décadas de propagar incertidumbres globales hemos aprendido una lección clara: las debilidades de mi vecino y las debilidades de mi socio son mis propias debilidades. De manera que avanzaremos más allá de la ilusión de que la política internacional puede ser un juego de suma cero.
Actuar con resolución en este sentido beneficiará a cada uno de los Estados miembros de la UE —y a cada ciudadano de nuestra Unión—. Pero solo una Europa verdaderamente unida y comprometida puede alcanzar todos los objetivos delineados aquí. Unir todas nuestras culturas para alcanzar nuestros objetivos compartidos y defender nuestros intereses comunes es un desafío diario, pero también es nuestra mayor fortaleza: la diversidad es lo que nos hace fuertes.
Nuestros intereses son, por cierto, intereses europeos comunes, y la única manera de defenderlos es a través de medios comunes. Es por esa razón por la que todos los europeos, y todos los Estados miembros de la UE, tienen la responsabilidad colectiva de fortalecer nuestra Unión.
El pueblo de Europa necesita unidad de propósito y acción entre nuestros Estados miembros. Un mundo frágil exige una UE más segura y responsable, equipada con una política exterior y de seguridad que mire hacia afuera y hacia adelante. La nueva Estrategia Global nos guiará en nuestro progreso hacia una Unión que verdaderamente cumpla con las necesidades, esperanzas y aspiraciones de sus ciudadanos; una Unión que se base en el éxito de 70 años de paz; y una Unión lo suficientemente fuerte como para contribuir a la paz y la seguridad en nuestra región y en todo el mundo.
SE NECESITA UANA FISCALIDAD ÚNICA Y NORMAS CLARAS,CONCISAS Y OBLIGATORIAS.

SUSPENSIÓN UNÁIME.

La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, antes del pleno en el que se aprobó explorar otro camino que conduzca a la secesión.

Suspensión unánime.


La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, dio luz verde a una votación que era ilegal.

El Tribunal Constitucional resolvió ayer, sin sorpresa, suspender la nueva hoja de ruta del secesionismo catalán y aplazó hasta tener más detalles su decisión sobre el asunto más llamativo, el eventual inicio de trámites penales contra la presidenta del Parlament, Carme Forcadell. Fue ella quien dio luz verde a la votación a sabiendas —porque le advirtió previamemente el propio tribunal— de que era ilegal. Por ello merece un varapalo político, aunque no la calificación de criminal.
Sucede que Forcadell es la peor de cuantos presidentes haya tenido un Parlamento desde la restauración de la democracia, incluyendo en la lista al xenófobo y racista Heribert Barrera, muleta parlamentaria republicana del primer pujolismo. Pero lo más grave no es su exigua calificación, sino la carencia de dignidad en su conducta, que la lleva a regir la Cámara con sectarismo extremo. Confunde su cargo institucional con su origen de activista atropellada al frente de la Asamblea Nacional Catalana, esa entidad tan limpia y democrática que practica el fraude fiscal, predica hacer trizas la legalidad democrática y elige como su presidente a uno de los candidatos menos votados por las bases.
Cuando aún no cumple un año en la presidencia, Forcadell marca registros inigualados en su afán por mezclar sus ideas y estilo personales con los propios del cargo: la imparcialidad, la protección a todos los grupos, el exquisito respeto a la legalidad, la tolerancia. Por el contrario, la activista empezó su mandato lanzando vivas a la República, algo legítimo para una manifestación, pero impropio de una Cámara de un sistema de monarquía parlamentaria. Continuó impulsando, en fase de vacío gubernamental, la resolución rupturista del 9-N, enseguida anulada por el Constitucional. Favoreció, sin éxito, que las leyes de desconexión desautorizadas por este se tramitasen en formato de ponencia conjunta, para aparentar una —inexistente— unanimidad de la Cámara. Y ahora ha maniobrado con triquiñuelas para aprobar la resolución de la nueva estrategia secesionista, una reedición ilegal de la ilegal del 9-N. ¿Cuáles? Sobre todo, el endoso al pleno de un cambio en el orden del día para hurtar la responsabilidad de la Mesa. Despropósitos de forma correlacionados con los de fondo, pues se aprobaron las conclusiones de una comisión de estudio que no estudia, sino que emite unas conclusiones de apariencia imperativa... pero que no pueden vincular a nadie.
El hilo conductor de esa conducta es el desprecio a los cuatro grupos parlamentarios no separatistas y su obediencia servil a los dos de su cuerda. Con razón, el Gobierno pidió la suspensión y anulación de la resolución y una advertencia a los protagonistas para que no adopten resoluciones relacionadas con ella.
Pero huelga la propuesta de iniciar un proceso penal a la presidenta. Porque si es políticamente incontestable que incumplió su deber, no es obvio que esa irregularidad encaje jurídicamente en el tipo penal de desobediencia. Además, crear mártires es inútil cuando el problema desborda lo legal para erigirse en político, y merece ese trato. La señora Forcadell ni es ni debe ser Juana de Arco.
FORCADELL NO TEME AL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL POR ESO SE FUE DE VACACIONES MUY TRANQUILA.

EL CONGRESO DEJA SIN GRUPO A CONVERGENCIA

El portavoz de Convergència, Francesc Homs.

El Congreso deja a Convergència sin grupo y manda al Mixto a sus ocho diputados.


El PP, PSOE y Podemos se abstienen; Ciudadanos rechaza las alegaciones del partido catalán.

La Mesa del Congreso de los Diputados ha dejado por primera vez a Convergència —ahora, Partit Demòcrata Català— sin grupo propio. En medio del desafío del Parlamento catalán al Tribunal Constitucional, el órgano de gobierno de la Cámara baja ha rechazado las alegaciones de la formación nacionalista y ha decidido enviar a sus ocho diputados al Grupo Mixto. Lo han hecho sus nueve miembros con una combinación de abstenciones y votos en contra. Los tres populares y los dos socialistas se han abstenido, al igual que los dos de Podemos y En Comú Podem (siete abstenciones en total). Los dos representantes de Ciudadanos han votado en contra.
La negativa del Congreso llega un día después de la del Senado. Esta circunstancia convierte por primera vez a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el único partido catalán con grupo propio en las dos Cámaras y deja a la formación del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, sin los tres millones de asignaciones que le hubieran correspondido en caso de poder formar grupo.
Ignacio Prendes, vicepresidente de la Mesa de Ciudadanos, se ha apuntado el tanto. "Finalmente, Convergència no tendrá grupo parlamentario, pero si no lo va a tener es porque los dos miembros de Ciudadanos teníamos claro que ni los votos ni el porcentaje lo permitían", ha señalado. "Todos estaban presos de un mar de dudas. Han preferido ponerse de perfil y mirar para otro lado", ha proseguido en referencia al voto del PP, del PSOE y de Podemos.
También el presidente en funciones, Mariano Rajoy, se ha pronunciado sobre la votación de la Mesa del Congreso. Preguntado sobre las relaciones con Ciudadanos y el sentido de su voto, ha afirmado: "A mí Ciudadanos no me ha presionado". "¿Eso facilita el entendimiento? No lo sé, pero las posiciones del PP y de Ciudadanos no son distantes", ha considerado en alusión a la política económica y la defensa de la soberanía nacional.
El vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, ya declaró el lunes que sería "preocupante" que su partido tuviera "algún tipo de gesto" con Convergència "si no hay un compromiso para intentar evitar o censurar lo que ha pasado la pasada semana en el Parlament de Cataluña". Casado aclaró que los acuerdos de la Mesa del Congreso "no son extrapolables" a otros ámbitos, aunque en Cataluña "ha pasado algo suficientemente grave como para que a la hora de formar los grupos se tenga en cuenta".
En el grupo parlamentario popular se manifestaron en la misma línea: la declaración aprobada en el Parlamento catalán "no ayuda". En cualquier caso, insisten en que "no hay precedentes" a la reclamación de Convergència y la Mesa podría incluso pedir más tiempo para decidir si darles o no grupo parlamentario.
ME PARECE QUE  ES JUSTO DEBIDO A SU  REBELDÍA CONSTITUCIONAL