Unidad y lealtad, el debate pendiente del PSOE
La pregunta no es si hay que ser leal, sino a qué o a quién hay que serlo: ¿a un líder concreto, a una dirección, a un proyecto determinado o a los valores que compartimos y nos definen?
Existe el riesgo de que se instale en el PSOE un concepto profundamente equivocado: que solo hay unidad si existe apoyo incondicional total y que la autocrítica debilita al partido. Es exactamente lo contrario.
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