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jueves, 23 de enero de 2014

¿NOS SALVARÁ EL EMPLEO CERILLA?¿TENDREMOS SUFICIENTE PARA COMER BOCADILLOS?

¿Por qué baja el paro si se destruyen puestos de trabajo? El milagro del emigrante y los 'empleos cerilla'.
Si Lucky Luke fuese español, su sombra aún estaría firmando su contrato en el momento de su despido. El país ha 'moderado' destrucción de empleo a finales de 2013, cierto, pero está aún muy lejos de vivir un 'milagro' económico en el que trabajar sirva para acceder a un mejor nivel de vida: según Bruselas, un 65% de los españoles en riesgo de pobreza no escapa de ella al acceder a un empleo.
El año 2013 cerró con 5.896.300 personas en paro, 69.100 menos que en último trimestre de 2012. Sin embargo, el país perdió a su vez 198.900 ocupados, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sendos datos no son incompatibles.
El 'empleo basura' es ahora uno de los principales problemas del país, aunque haya ayudado a frenar el aumento del paro. El otro es que son sus cotizaciones e impuestos los que mantienen a nueve millones de pensionistas, 5,89 millones de parados, y otros millones de personas, estudiantes y niños, que tampoco trabajan por otros motivos.
Cuanta menor población activa, por mucho que haya menos gente apuntada al antiguo INEM, más difícil mantener el nivel de vida del país.

¿Baja el paro o la gente deja de buscar empleo?

Las colas del paro se vacían poco a poco. Según el INE, hay 69.100 desempleados menos que hace un año, un 26% de la población activa.
Sin embargo, coger este dato sin valorar su contexto es un error, porque el país ha perdido en el mismo periodo 198.900 trabajadores.
El hecho es que la población activa, la que tiene trabajo o lo busca, se ha desplomado en 267.900 personas por varios motivos. Por el envejecimiento de los españoles; por su marcha al extranjero; por la marcha de los extranjeros; por dedicarse a otras actividades cuando no encuentran empleo -desde formación a no hacer nada-; o por refugiarse en la 'economía sumergida'.
Por tanto, muchos 'ex parados' no han encontrado trabajo. Sólo han desaparecido de la estadística, e incluso del país.

Un español trabaja y dos miran

El 1 de julio de 2013, últimos datos provisionales de los que dispone el INE, unos 31 millones de españoles tenían entre 16 y 64 años, la edad de trabajar. En España vivían entonces 46,6 millones de ciudadanos, por lo que en un mundo perfecto dos españoles con trabajo 'mantenían' a uno sólo.
Sin embargo, la realidad era otra: la población activa apenas sumaba por entonces 22,7 millones de personas, de los que 16,8 millones eran ocupados. El resto eran 5,9 millones de parados, a los que había que sumar otros ocho millones de ciudadanos en edad de trabajar que no tenían empleo ni lo buscaban, bien por dedicarse a estudiar, bien por vivir de las rentas, bien por no encontrar nada en un país paralizado.
Pues bien, la situación es ahora peor, porque se han perdido 198.800 ocupados desde el último trimestre de 2012, y 3,7 millones desde que comenzó la crisis.
La comparación con la población es clave porque hay más bocas que alimentar y menos trabajadores: de seguir con 46,6 millones de habitantes, en España vivirían ahora medio millón de personas más que cuando llegó Rajoy, o 1,8 millones más si se compara con el inicio de la crisis.

Los 'empleos cerilla'

La Seguridad Social cerró el pasado mes de diciembre con una cifra récord de afiliación media, un buen dato respecto al mismo mes del año anterior y un indicio de que la destrucción de empleo se ha frenado, algo que celebró el Gobierno.
Sin embargo, los mismos datos de afiliación reflejaron cuál es el otro gran problema de España: la temporalidad. El 29 de noviembre había 16,31 millones de afiliados a la Seguridad Social. Con la campaña navideña y la recogida de la oliva se incrementó la cifra hasta 16,41 millones el 16 de diciembre. Sin embargo, el último día, el 30 de diciembre, la afiliación bajó a 16,25 millones, miles menos que a finales de noviembre.
La mayor parte del empleo creado fue con 'contratos basura' para la campaña navideña y la recogida de la oliva, empleos de apenas unos días o semanas para solucionar la papeleta. Por ello no es de extrañar que 83.792 contratos fueran indefinidos frente a 1,2 millones temporales.
Además, un dato clave del INE que apunta a la precarización laboral es que el número de ocupados a tiempo parcial en el cuarto trimestre había oscilado durante toda la crisis en torno a 2,5 millones de personas. Sin embargo, su número se disparó a 2,73 millones a finales de 2013, mientras que la ocupación a tiempo completo perdió 339.300 trabajadores respecto al pasado año.
Perder el trabajo no es 'malo' si se tarda poco o nada en encontrar otro, como pasa en otros países del norte de Europa, donde la tasa de ocupación es muy alta. El problema es que con grandes bolsas de paro, la temporalidad viene acompañada de precariedad.
La tasa de empleo española, la población entre 20 y 64 años con trabajo respecto al total de esta franja de edad, se situó en el 59% a finales de 2013. Una cifra a años luz de la media de Alemania (71%), Francia (65%), Holanda (72%) o Suecia (77%), según los últimos datos disponibles de Eurostat, los de 2012. Esa es la diferencia que marca el competir por un empleo digno o no.
Observando los datos del INE, la tendencia es que la contratación temporal ha repuntado en empleos de menos de un año, donde hay 120.000 asalariados más. Sin embargo, el número de asalariados que lleva más de un año en la misma empresa se ha reducido drásticamente
A esto se suma el subempleo, donde los empleados trabajan "involuntariamente menos de la duración normal del trabajo" y "están disponibles para un trabajo adicional". Cada vez hay más ciudadanos en esta situación y ya suman 2,4 millones.
A esta radiografía laboral se debe sumar por último algo que a veces pasa desapercibido: el sueldo. A pesar de la afirmación de Cristóbal Montoro de que los salarios no bajan, los datos del Banco de España, el INE e incluso Hacienda apuntan a todo lo contrario: los trabajadores cobran menos a final de mes aunque suban las facturas y la cesta de la compra.
¿Por qué 'empleos cerilla'? Porque como los fósforos, tener cientos de ellos cuesta dos duros, todos son reemplazables y no duran más allá de un chispazo. Usar y tirar.
COMENTARIO:
EXISTEN COSAS MUCHO PEORES QUE ESTAR EN EL PARO Y NO COBRAR NADA...ES MUCHO PEOR ESTAR DURANTE TRES AÑOS TRABAJANDO DIEZ HORAS AL DIA,SUFRIENDO INSPECCIONES DE TRABAJO CADA SEIS MESES ...PONIENDO DINERO PERSONAL PARA QUE NO TE CIERREN LA EMPRESA Y ,ENCIMA TENER QUE ESCUCHAR A ALGUNOS POLITICOS LAS TONTERIAS QUE DICEN QUE NI ELLOS MISMOS SE CREEN..ASI NOS VA Y ASI NOS VEN FUERA...UN CACHONDEO QUE MALDITA LA GRACIA QUE ME HACE....

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