Mi nombre es María del Mar Álvarez Zaragoza, soy funcionaria de la Administración de Justicia, perteneciente al cuerpo de Gestión procesal y administrativa y con destino en el Juzgado de lo penal nº 2 de Gijón (ahora denominado tribunal de instancia sección de lo penal plaza nº 2 de Gijón).
Escribo la presente carta para preguntar a la Administración correspondiente: Ministerio de Justicia y Principado de Asturias, cómo se puede estar presumiendo de invertir una cantidad ingente de dinero en un servicio esencial como es la Justicia cuando los trabajadores dependientes de dichas administraciones tienen unos medios precarios para atender al ciudadano de una manera digna.
Ya no voy a poner el ejemplo de los ordenadores, porque he de reconocer que han mejorado sensiblemente; solo voy a poner dos ejemplos: uno de ellos es la firma electrónica, llevamos unos dos meses que para enviar una firma al letrado de la Administración de Justicia o al magistrado, que solo debería tardar microsegundos, hay que repetirla, y repetirla, y repetirla... solo diré que alguna vez he tenido que mandar o repetir el envío diez veces hasta que funcionó, lo que produce un atasco descomunal y la desesperación del propio funcionario.
No funcionan los programas fundamentales para, por ejemplo, poder comunicarnos con el resto de los Juzgados de España o para las importantes anotaciones en los registros correspondientes.
Estamos pendientes en Oviedo, Gijón y Avilés de que se lleve a efecto la implantación de la nueva oficina judicial. No se si usted, lector, sabe de qué se trata, no se preocupe, nosotros tampoco.
Bueno, tenemos alguna idea: lo que antes eran tres Juzgados (de lo penal, por ejemplo) ahora será un servicio común, que subsumirá esos tres Juzgados... Muy eficiente. Pero sin mejorar en absoluto los medios materiales y personales.
El Principado no hace más que tener reuniones con los sindicatos; los cita y, cuando se reúnen, les da alguna noticia vaga que luego es cambiada por la propia Administración y no pasa nada. En lo único en lo que se ponen de acuerdo es en cuándo será la próxima reunión.
Prefiero creer que es la Administración quien no cuenta nada y no que sea a los sindicatos a los que les interese que no sepamos nada.
Imagínese que usted está trabajando un día y le dicen durante un año que van a cambiar las cosas, que en tal fecha comenzará a cambiar todo, pasan el tiempo y los plazos que se marcan ellos mismos y, de repente, un día le dirán, porque eso todavía no pasó: hoy coges tus bártulos y te vas a tal sitio, sin más, y arréglate como puedas.
Vuelvo a repetir, ¿adónde va el dinero que, según ellos, se gasta en la Justicia asturiana si no funciona casi nada?: los medios materiales son escasos y los medios personales están bastante ninguneados.
Eficiencia ¿de qué y para quién?
No hay comentarios:
Publicar un comentario