ES UN GRAN RETO
Si Vd. quiere pasar un fin de semana ameno con su
familia, deje el teléfono apagado en casa y olvídese del continuo tintineo de
aviso de mensajes.
El otro día fui capaz de hacerlo y al llegar el lunes
temía abrirlo para ver el cúmulo de mensajes que tendría, pero lo he logrado y
me he sentido libre.
Así como suena libre, era yo, a mi aire, estaba
dedicado a pensar en otras cosas, a ver la naturaleza resplandeciente, a
observar las flores, oír el trino de los pájaros, ver los polluelos recién
salidos del nido haciendo sus ensayos de
vuelo, las nubes formar
caprichosas figuras, a recordar mi infancia ,mi juventud, ver la gente
deambular por la calle a remolque de su móvil, a escuchar los ruidos, los
murmullos, las voces humanas, las risas, las conversaciones, el bullicio
humano... a ser yo sencillamente.
¡Dejé el
celular en su casa apagado¡ olvídese por 48 de sus amigos virtuales que le
atosigan con mensajes inocuos, insípidos, con cosas banales, donde cada uno se
siente muy importante por mandar una foto sin sentido o un video que no viene
al cuento, por subir una frase que tampoco lo tiene para ved y Vd. por ser
complaciente le dedica un le gusta para quitárselo de encima y no
traumatizarlo. Eso le perjudica en su desvarío, porque cree que lo que hace le
gusta a la gente, mas ese cúmulo de
gente que obra de buena fe para evitar decir que no tiene gracia, pulsa me gusta, que no le cuesta nada y el amigo
se siente feliz, inteligente, importante, cuando es todo lo contrario, así que
en lo virtual se da la paradoja que lo
bondadoso puede resultar perjudicial.
Podemos decir que nos han hecho homofóbicos y podemos
conjugar a coro el verbo "nomofobiar" como recíproco yo te hago
nomofóbico, tú me haces nomofóbico y todos nos hacemos un poco nomofóbicos.
¿Es Vd. capaz de pasarse un fin de semana sin abrir el
celular? NO, pues no lo dude que es nomofóbico y esclavo del tintineo, no es
Vd. libre, le han tiranizado y no se da cuenta. Yo lo he vencido, ya no soy tan
nomofóbico, inténtelo aunque sea por unas horas y verá lo difícil que es.
José Ángel Miyares Valle.
2 comentarios:
No es difícil, solo un acto de voluntad.
Ya no lo miro hasta,que mañana amanezca, excepto por llamadas importantes.
(Mañana empieza a las 0 de esta noche, ji, ji.)
Ya verás Carmen qué liberación. Yo lo enciendo a a las 11 horas y lo apago a las 19 h. Lo dejo en casa cuando voy a caminar o en el coche. Si miro todo y contesto. Lo domino yo, no él a mi. Un abrazo Carmen.
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