Los vecinos del concejo de Gozón queremos manifestar nuestra gran preocupación ante los proyectos de instalación de parques de baterías en suelo rural. No estamos en contra de las energías renovables; entendemos su necesidad en la transición energética, pero exigimos que su desarrollo se haga de manera ordenada y con criterios que protejan el entorno y a quienes vivimos en él.
La instalación de estos parques en zonas rurales supone un impacto ambiental y paisajístico considerable. Asturias es una región con un alto valor natural y patrimonial donde proyectos como estos ponen en peligro la biodiversidad y la conservación de un territorio que se vende bajo el lema de paraíso natural. Tampoco se pueden ignorar los riesgos que conllevan estas infraestructuras: las baterías generan contaminación acústica, pueden provocar incendios (con la consiguiente emisión de gases tóxicos), contaminación de las aguas utilizadas para su extinción, que acabará en los ríos y terrenos colindantes, etcétera.
No tiene sentido desplazar estas infraestructuras a zonas rurales cuando en Asturias existe suficiente suelo industrial infrautilizado para acogerlas sin generar tanto impacto. Suelo industrial que disponga de las infraestructuras necesarias para su extinción en caso de incendio. ¿Por qué se insiste en atentar contra el mundo rural en lugar de utilizar terrenos industriales o suelos degradados? ¿Es necesario albergarlos a escasos 50 metros de las casas, ganaderías o colegios?
A esto se suma que estos proyectos apenas generan beneficios para las comunidades locales. Como bien ha reconocido José Donoso, presidente de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), los parques de baterías solo generan empleo durante su construcción. Una vez finalizados, no aportan riqueza ni oportunidades laborales a los concejos que los albergan, lo que los convierte en proyectos impuestos y sin retorno real para la población local. Pedimos que se escuche a los vecinos a la hora de legislar unos proyectos que van a impactar directamente en su calidad de vida.
Por todo ello, exigimos al Gobierno del Principado de Asturias que paralice la tramitación de proyectos de este tipo hasta que exista una normativa clara y específica que regule la instalación de estos parques, garantizando que su ubicación y desarrollo se ajusten a criterios de sostenibilidad, seguridad y equilibrio territorial. El futuro energético de Asturias no puede construirse a costa de sus pueblos.
Atentamente,
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