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viernes, 18 de noviembre de 2011

¿ESTÁ LA JUSTICIA DE VACACIONES?


CADA DÍA ESTAMOS MÁS INSEGUROS EN ESPAÑA POR UNA DEJACIÓN DE DEBERES DE LA JUSTICIA Y TAMBIÉN POR LA FALTA DE PLAZAS EN LAS CÁRCELES.

En apenas una semana, ya están libres tres butroneros cazados in fraganti y una banda que robó las mercancías millonarias de 18 camiones.

Dos brillantes operaciones, una de la Policía Nacional y otra de la Guardia Civil, con un total de 20 detenidos, algunos con las manos en la masa. Suman entre todos más de medio millar de antecedentes policiales, que se dice pronto. Y ya están en la calle tras pasar a disposición judicial. Todo, en apenas una semana. El primer suceso tuvo lugar el domingo pasado. Tres delincuentes se dispusieron a realizar un butrón para entrar en la Joyería Relojería Suiza de la calle del Pilar de Zaragoza, en el distrito de Salamanca. Iban «armados» hasta los dientes: aerosoles de defensa, intercomunicadores, inhibidores de frecuencia, herramientas para reventar bombines y pomos de puertas... El «kit» completo para el robo. Y se dispusieron a realizar el butrón.
Pero la Policía Nacional les sorprendió «in fraganti» y fueron detenidos allí mismo. Son Raúl Mateo Hernández Murillo, arrestado en 20 ocasiones anteriores (cuatro de ellas, con otro nombre), entre 1995 y 2010, por robos con fuerza, asociación ilícita, atentado contra la autoridad, delito contra la seguridad del tráfico, resistencia y desobediencia, robo de vehículo y atraco, entre otros. El siguiente es Miguel Ángel de Hoyos Alonso, detenido en 26 ocasiones entre 1998 y octubre pasado, por robos con fuerza, lesiones, atentado a agentes, resistencia y desobediencia, asociación ilícita, falsificación, usurpación del estado civil, hurto, amenazas, atraco y robo de vehículo, entre otros. Por último, Francisco Roberto Herrera Fernández, entre 1998 y 2011, fue arrestado 11 veces por otros tantos delitos (robos con fuerza, atraco, robo de vehículo, amenazas, daños, lesiones, delito contra la seguridad del tráfico y atentado a la autoridad).
Pues bien, el miércoles llegaron desde el complejo policial de Moratalaz a los juzgados de Plaza de Castilla sobre las 10 de la mañana. A las 5 de la tarde, ya estaban en la calle. El fiscal no solicitó prisión preventiva para ninguno a la juez de guardia de detenidos, la titular del número 1 de Madrid.

Operación 12 de Octubre»
La siguiente «sorpresa» de este tipo se conoció ayer. La Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid desmembró el pasado 9 de noviembre a una organización criminal acusada de robar 18 camiones con mercancía de todo tipo, además de atracar a otro transportista. Pero se sospecha de su participación en unos cien.
Sus 17 integrantes, todos con antecedentes, sumaban más de 400 detenciones. Los hay con una treintena, pero también alguno con alrededor de cien, precisaron fuentes de la investigación. El titular del juzgado número 13 de Madrid los dejó en libertad después de tomarles declaración. La Fiscalía tampoco solicitó prisión para ellos. Dos de los arrestados de este clan, comandado por un patriarca de apellido Montoya, se encontraban cumpliendo el tercer grado cuando cometieron los hechos. La Guardia Civil ha informado de este extremo a Instituciones Penitenciarias, para que tome cartas en el asunto.
El dispositivo policial ha sido muy arduo. Los agentes comenzaron a investigar en agosto, después de conocer robos de este tipo en estaciones de servicio y centros logísticos de Madrid y provincias aledañas. La banda (entre sus miembros había lazos familiares) residía en cuatro domicilios de Usera, pero tenía una nave en la Cañada Real, donde almacenaban los botines: perfumes, material electrónico, cosméticos, ropa, alimentos e, incluso, 360.000 euros en chicles. La mercancía iba a parar a mercadillos callejeros.
El grupo llegaba a robar camiones enteros y, en otros casos, incluso utilizaban tres cabezas tractoras de su propiedad para llevarse los tráileres que robaban. Además, por miedo a que les robasen otros delincuentes, llegaban a identificarse con placas como guardias civiles. En una ocasión, un camionero les sorprendió en Cabanillas de la Sierra (Guadalajara) y no dudaron en pegarle una paliza antes de llevarse su vehículo.
La Guardia Civil ha recuperado el botín de dos de sus robos, que asciende al millón de euros, explicó el comandante Javier Rogero; por lo tanto, el precio de toda la mercancía sustraída en los 18 robos es incalculable.
Los agentes se han incautado de cinco armas cortas de fuego y otras deportivas, y blancas de toda clase; munición; joyas; seis vehículos de alta gama, y tres cabezas tractoras.