Páginas vistas en total

Follow by Email

jueves, 4 de junio de 2020

FRASE PARA PENSAR HOY

20 frases de Platón para hacerte pensar sobre la vida

ALGUNOS EFECTOS COLATERALES DEL CORONAVIRUS. por José Ángel Miyares Valle


el pensador.

MI EXPERIENCIA DE ESTOS DÍAS.

Se observa a la gente muy tensa y mas desconfiada. Los buenos modales se han perdió en muchos casos y hay mucho miedo  a salir por la calle la gente está preocupada por la incertidumbre de futuro y es muy natural pero lo más tiraste es que se pierda la compostura y el respeto a los demás.
La gente con uniforme parece que se ha hecho más importante y no digo de las fuerzas del orden publico que están en su lugar y desempeño, te puedes encontrar con un vigilante o señor de la limpieza que pueden estar súper estresados también en su cumplimiento, pero algo que no hagas bien por desconocimiento y sin darte cuenta, te puede caer una bronca con un tono irrespetuoso sin saber por qué y quiero creer que es por la tensión acumulada  del confinamiento, inseguridad en el trabajo excesivo, parco salario y las exigencias de las nuevas normas a veces muy contradictorias y difíciles de entender y aun mas de imponer. Puedes entrar a unos servicios públicos y no ves la persona que está limpiando, no vas por la flechas indicadas, no lavaste las manos o pides papel y puedes recibir una respuesta muy airada con tono elevado y no se te ocurra decirle que es que no la habías visto que aun puede ser peor, o un vigilante que  observa algo que no haces bien por desconocimiento de la nueva norma  o  la indicación que puedes recibir una  bronca de aquí no te menes.
En la carretera ya no te  digo como está la circulación, tienes que ir con mil ojos para evitar accidentes pues hay adelantamientos en las rotondas, por la derecha y sitios peligrosos de difícil visibilidad, gran velocidad etc,me pregunto si es que quieren recuperar el tiempo perdido de confinamiento y están descontado el tiempo muerto
Es muy triste y preocupante que salgamos de  esta dura prueba donde se ve  que la vida son cuatro días y de esos, dos los perdamos en gresca con nuestros semejantes ,no sé si es por lo de las mascarillas pero la gente ya no saluda o quiere pasar desapercibida,   no tiene  humor y pero aun así se pueden dar los buenos días y hacer que nuestros vecinos sean más felices al mismo tiempo eso nos aliviará a todos porque al fin y al cabo somos humanos y necesitamos  unos  de de otros. Y hablar del uso de mascarillas ya es mucho unos presumen de no llevarla, otros la llevan en la mano, en la muñeca, bolsillo de la camisa, por debajo de la nariz ¿para qué?.. y muchos jóvenes ni la llevan ¡pobres inconscientes ¡no se darán cuenta que tienen padres y abuelos que les pueden llevar la enfermedad, incluso ellos pueden enfermar gravemente, parece que no les preocupa me gustaría tener un elixir spray, mágico para imprimir la responsabilidad social, buena educación, solidaridad , humanidad y la alegría de vivir para destensar esta angustia contenida, reprimida que nos perjudica tanto como seres sociales y de corazón caliente. Naturalmente esto es una opinión subjetiva que  yo observo nunca una teoría científica y siempre hay excepciones a todo lo dicho y son la mayoría afortunadamente pero así comparto lo que ahora veo estos días.
José Ángel Miyares Valle



MARGARITA ROBLES ROMPE CON MARLASKA y se Niega a Defenderle Tras sus Pur...

LOS CHIRINGUITOS SANITARIOS, EL APESEBRAMIENTO Y LA MUERTE EVITABLE.

SEXTA PRÓRROGA DEL ESTADO DE ALARMA ILEGAL PACTADA POR LOS POLÍTICOS DE ...

VOX sí defiende la equiparación salarial. ¿Qué hará el resto de grupos?

UN NEFASTO GOBIERNO

La mentira amortizada

A Marlaska aún le quedan cuatro versiones para superar a Ábalos, que dio seis del «Delcygate» y sigue en el cargo

Si mira a su alrededor, Marlaska se estará preguntando por qué tendría que dimitir. ¿Por obstruir a la Justicia? Dolores Delgado le torció el brazo a la Abogacía en el juicio del procés y no sólo siguió en el cargo sino que la nombraron fiscal general del Estado. ¿Por mentir a las dos Cámaras a la vez? Eso ya lo hizo Ábalos con seis versiones distintas de su encuentro con la lugarteniente del sátrapa venezolano. A Marlaska, que ha ofrecido tres, aún le quedan cuatro para superarlo. Y no le daría la vida, como a la niña aquella del vídeo de los deberes en el confinamiento, para empatar siquiera las trolas cotidianas del jefe del Gobierno. Desde que Carmen Montón
 «dimitió» -o la «dimitieron»: ese verbo, como el de cesar, debería poder conjugarse también en transitivo- por plagiar una tesis, Sánchez se dio cuenta de que no podía destituir colaboradores sin ponerse en solfa a sí mismo y decidió aplicar su propio doble rasero a todo su equipo. Lo único que está mal visto en este Gabinete es decir la verdad; ése puede ser el único motivo por el que algún ministro corra peligro.
La conquista más asombrosa de este presidente es la despenalización moral de la mentira. Más aún: su absoluta amortización política. Al dividir a la sociedad española en dos bandos ha conseguido plena impunidad para el engaño; sus simpatizantes absuelven no ya sus fallos sino cualquier clase de procedimiento espurio que sirva para perjudicar a los adversarios. Es el blindaje perfecto, construido con materiales de sectarismo irredento. La invención de un enemigo quimérico justifica el incumplimiento de las reglas de juego mediante el elemental dilema de «nosotros o ellos». Se llama populismo y es un invento muy viejo, pero funciona cuando se ha debilitado el pensamiento social, se ha rebajado el estándar ético y además se dispone del control hegemónico de los medios. El poder es el cemento que tapa las grietas de la incoherencia o el desafecto.
Así Marlaska, que lleva tiempo tocado del ala -no es del partido, no se habla con Robles, no se entiende con Escrivá ni con Campo- puede quedar provisionalmente reforzado. La ofensiva de la oposición convierte su continuidad en asunto prioritario. Los estrategas de La Moncloa saben que no hay escándalo que dure más de una semana vivo y sólo les preocupa que la juez del 8-M lo cite como testigo. Para esa eventualidad sacarán a relucir la conjura de las togas y el golpismo jurídico, el recurso del victimismo, y en el peor de los casos, un ministro siempre es un fusible que salta para evitar un cortocircuito. Por eso él está perdiendo la ocasión de dar el portazo antes de que le digan, como a aquel personaje de García Márquez, que «hay órdenes que se pueden dar pero no se pueden cumplir, qué carajo». Pérez de los Cobos lo sabía y está fuera pero con su honor a salvo. Aunque vaya a empezar una operación para desacreditarlo.