"Teatro, lo tuyo es puro teatro, falsedad bien ensayada, estudiado simulacro". Así dice parte de la letra de la famosa canción de La Lupe. Y viene a cuento esta estrofa por ser muy aplicable a todo lo que ocurre en relación con el embrollo de la autopista del Huerna.
Para el Ministro, la resolución de la Comisión Europea en contra de la prórroga es papel mojado. El presidente del Principado finge que se indigna iniciando una acción de nulidad. La oposición en la Junta del Principado hace como que reclama que se haga algo, pero con la boca pequeña, pues su partido, en el Gobierno central, metió la pata en su día aprobando la prórroga.
El consejero de Ordenación del Territorio propone multar a la concesionaria casi un año después de que empezaran los problemas con las obras y, en un giro inesperado digno de Gila, el Ministerio se pone de parte de la concesionaria de la autopista. Como cualquier empresa, esta vela por los intereses de sus accionistas -holandeses y suizos- subiendo las tarifas desde enero.
Para los que usamos frecuentemente ese sucedáneo de autopista, esto sería digno de una comedia, un vodevil o un esperpento si no fuera porque financiamos el espectáculo con nuestros impuestos, destinados a unas administraciones que no dejan de crecer gracias a su afán por regular, y pagamos el peaje por unos servicios devaluados.
Lo que queremos es tan sencillo como que se aplique la ley, que no se nos cobre por un servicio que no recibimos y que los políticos hagan su trabajo, gestionando algo que ya sabían que iba a suceder.
Quizá porque somos pacíficos, no nos manifestamos ante los centros de decisión ni cortamos la carretera, solo nos queda recurrir a las organizaciones de consumidores o esperar pacientemente a que la inteligencia artificial consiga que los políticos y la autopista sean prescindibles. "Teatro, lo vuestro (políticos) es puro teatro".
No hay comentarios:
Publicar un comentario