NO EXAGERO NADA
Quisiera hablar primero del mal uso de la mascarilla. Hoy, en un programa de máxima audiencia, un cocinero famoso no paraba de toquetear y amasuñar la mascarilla; ese, luego, nos cocina y nos sirve la comida. Luego pasa el virus a sus empleados y clientela y, cuando le cierren el local, es culpa del Gobierno.
Por la calle, en terrazas, bares, restaurantes, e incluso dentro de centros comerciales y supermercados, vemos a los inconscientes (mujeres y hombres por igual) con la mascarilla de pajarita, asomando la nariz, fumando o riendo a carrillo lleno. Por allí donde pasan o tocan, los demás están en riesgo. Eso tiene que acabar, señor Barbón, ya está bien de recomendaciones o incluso de confinamientos, por esos pocos insensatos el resto tendrá que pagar un alto precio.
Ya vale de recomendaciones, hay que aplicar sanciones contundentes, los radares y multas de tráfico no están para los que respetan la velocidad, están para esos que con el covid hacen lo mismo.
Nos jugamos mucho, veo mucha relajación en todos, no solo el poner en riesgo a nuestros mayores, es que nos estamos jugando el pan de cada día. Por ello, nada de confinamiento, hay que gastar, consumir y trabajar, simplemente aplicar sanciones duras contra todos los que se salten las normas de seguridad.
Los políticos son con toda seguridad el mal de nuestro tiempo, sin políticos no hay democracia, pero políticos malos hacen que la democracia se convierta en un sistema que todo lo aguanta, donde ministros y ministras, algunas/os, no han dado un palo al agua en su vida, pero se enchufan y quieren imponer sus moralinas, sus sueños, sus entelequias... es curioso, todo es verdad, pero rodeado de un halo de imposibilidad real. El feminismo es justa su reivindicación, pero en manos de una ministra y su séquito feminoide lo convierten en constante división, en odio enfermizo, en polémica y más igualdad. Abogan por la igualdad, un imposible, nadie es igual, nadie responde igual ante los retos que la vida nos plantea, ni entre hombres y mujeres, ni entre ellos mismos, no es cuestión de género. Podríamos profundizar más, pero no toca. Irene Montero entretiene al personal, ahora es el bicho la prioridad.
La ruina está servida. Quieren la igualdad, a fe que la conseguirán, nos hundiremos todos en el fango de la miseria. La igualdad no consiste en todos pobres, es ir subiendo a quienes ganan menos un poco más, acortando el abanico salarial, sin perjudicar a quien más gana, que siempre marcará la meta a llegar. Pero ustedes, no, quieren empobrecernos a todos y así “muerto el perro se acaba la rabia” ¿Quién gana? Cambien el discurso.
Tenemos gobiernos y presidentes noveles, algunos, como el nuestro (Adrián Barbón), ejemplo claro, pues en vez de aprender (tampoco ese cargo es para entrar de aprendiz) entra a saco y, ante este virus, no tiene otra cosa que compararse con Madrid; está claro, le falta experiencia en la vida, pensaba que el virus era cosa de otros, que Asturias se gestionaba desde el Twitter, lo curioso, todo funcionaba bien hasta que le críticas, si le alabas te contesta a todo, cuando no le das halagos, te bloquea y punto. Tenemos ministras y consejeros que mejor ellos mismos sepan considerarse osados por aceptar semejante responsabilidad. Sin profesionales en condiciones no podemos dar salida a esta crisis y otras que vendrán. Les falta imaginación, van por detrás de los acontecimientos, nada es cosecha suya, no saben. Se juntarán problemas sanitarios todos: listas de espera, falta de personal, de financiación, saturación, patologías sin atender... De las económicas y sociales, ni que hablar: empresas que cierran, trabajadores sin empleo, el que lo tiene no le llega para fin de mes, familias en ruina real, vivienda imposible... mientras, ellos siguen estando sin pudor alguno a pesar de la ruina que dejan a su paso. Necesitamos políticos que se rodeen de responsables y sepan salir de esta situación tan alarmante que se nos avecina.
No es ninguna broma todo cuanto viene, los animalistas y ecologistas están de moda, acaparan poder dentro de todas las administraciones, desde la UE hasta la última Corporación local (nada más ver la partida condicionada para ese fin de todo el montante de esos 140.000 millones). El lobo proponen que deje de ser especie cinegética, con lo cual, entre el daño que están causando entre la ganadería y sus empresas añadidas, y la protección que vendrá, los vecinos de los pueblos, las empresas queseras, cárnicas... deben irse antes de que los expropien estos ecologistas. Luego nos vienen a hablar de la España vaciada. Tienen a los jabalíes causando accidentes y muertes en las carreteras, invadiendo villas y ciudades, destrozando cosechas, pastos y jardines... un sinfín de proteccionismo bestial a la altura de estos políticos.
Asturias, está claro, pasará a ser paraíso natural en toda su extensión para turismo vacacional, nada de industria, cierran la sucia, pero la alternativa es servir de camareros, la energía limpia consistía en limpiar las habitaciones de los turistas. Además de tragar puertas giratorias de todos los que estuvieron antes y, les recuerdo, los que están también pasarán por ellas. Den un repaso y vean los expolíticos que contrataron las eléctricas, las mismas que prometen puestos de trabajo e inversiones en energías renovables, pero que no vemos, y cuando repasen la lista se quedarán de piedra por la indignidad de los mismos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario