lunes, 13 de julio de 2020

EL ENGAÑO AL PUEBLO VIENE DE ARRIBA.

PURA DEMAGOGIA
Según la RAE (Real Academia Española), “la palabra demagogo deriva del griego demagogos, que se traduce como conductor del pueblo”.
“El demagogo es quien pone en práctica la demagogia, que se refiere a un tipo de acción política que busca manipular y complacer a un grupo de personas por medio de discursos poco claros y promesas que, generalmente, no son cumplidas”.
“En este sentido, un demagogo se apoya en un grupo de especialistas que se valen de diversos recursos históricos, políticos, económicos y sociales para determinar las estrategias a seguir, incluso psicológicas y dramáticas, que le permitirán ganar la confianza de los ciudadanos”. Hasta aquí la cita de la RAE sobre lo que significa ser un demagogo.
Estos días en que el Rey emérito de España, don Juan Carlos I, ocupa y preocupa a la opinión pública española por sus, presuntas, acciones ilegales mediante la evasión de sumas millonarias de euros a paraísos fiscales como Suiza, conseguidos de forma poco clara, los ciudadanos recurrimos a las hemerotecas y nos quedamos perplejos de lo que en ellas escuchamos y lo que leemos. Los textos, copiados literalmente de varios de los discursos del Rey Juan Carlos I durante sus mensajes de Navidad al pueblo español, y que reproducimos a continuación, suponen el mejor de los ejemplos de lo que significa ser un auténtico demagogo REAL en esta España del siglo XXI.
Mensaje de Navidad, año 1995:
“Me preocupa la desconfianza que existe en algunos sectores de la sociedad respecto a la conducta de nuestras instituciones. Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos. Todos, especialmente las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar”.
Navidad, año 1994:
“Afortunadamente vivimos en un Estado de derecho, y cualquier actuación censurable deberá ser sancionada y juzgada de acuerdo a la ley. La justicia es igual para todos en España”.
Navidad, año 2011:
"Cuando se producen conductas irregulares que no se ajustan a la legalidad ni a la ética, es natural que la sociedad reaccione".
Navidad, año 2012:
“La capacidad y el rigor de las instituciones y la libertad de expresión aseguran siempre que la corrupción no puede prevalecer en un régimen democrático. Pero si hay que denunciar y castigar todos los abusos con firmeza; también es necesario resaltar que son muchísimos más los políticos y profesionales que sirven al Estado con lealtad y honestidad que los que de él se sirven”.
Amigo lector, en su capacidad intelectual y en su rigor de análisis sobre la conducta y los valores de nuestro monarca emérito, le dejó ahora a usted la responsabilidad de hacer su propia valoración personal de lo que aquí hemos tratado de exponer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario