Rivera anuncia que retira su apoyo al Gobierno en la gestión de Cataluña.
El líder de Ciudadanos acusa a Rajoy de hacer dejación de funciones al no recurrir el voto de Comín y Puigdemont.
y la trayectoria en caída del PP, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder de la formación naranja, Albert Rivera, se han enfrentado en el Congreso este miércoles demostrando que la guerra abierta entre ellos por el voto de la derecha.Hasta por dos veces el presidente de Ciudadanos amenazó en el Pleno con retirar el apoyo de su grupo al Gobierno si no «vigila de cerca a los separatistas» catalanes. Criticó que el Ejecutivo no haya recurrido ante el Tribunal Constitucional el voto delegado del expresident de la Generalitat Carles Puigdemont y del diputado de ERC Toni Comín, fugados de la Justicia española. Y convirtió esta amenaza en realidad después en los pasillos de la Cámara Baja, donde anunció que retira su apoyo al Gobierno en la gestión de la crisis catalana porque Rajoy ha hecho «dejación de funciones».
Según Rivera, no es su Un día después de que la encuesta del CIS apuntara la consolidación del crecimiento electoral de Ciudadanos grupo el que rompe el frente constitucionalista contra los secesionistas catalanes sino que «ha sido el propio Gobierno el que rompe con Ciudadanos». Y ello porque «hasta ahora puedo decir que todo lo que se ha hecho en Cataluña ha ido de la mano de Ciudadanos: aplicar el 155, tomar decisiones ante un recurso... Hasta ahora el Gobierno nos llamaba y contaba con nosotros, pero desde hace unos meses con las encuestas y todo el nerviosismo interno ha dejado de hacerlo».
En el interior del Pleno, Rivera había considerado que el voto delegado de Comín y Puigdemont es un privilegio que ni siquiera tienen los diputados del Congreso, exigiendo una y otra vez a Rajoy su recurso. Éste argumentó con tras consultar con los servicios jurídicos del Estado, estos informaron de que no procedía que el Gobierno recurriera por existir precedentes en contra en el Tribunal Consttiucional, por lo que encargó a los diputados del PP catalán que recurrieran.
Unas explicaciones que no han servido a Rivera. Ciudadanos cree que el no recurso del Gobierno tiene la única intención de permitir que el PDECAT y ERC tengan los votos suficientes para elegir a un nuevo presidente de la Generalitat sin necesidad de contar con la CUP, lo que permitiría retirar la aplicación del artículo 155 en Cataluña y que el PNV pudiera apoyar los nuevos Presupuestos con comodidad, sin incumplir su compromiso de no negociar con Moncloa mientras este artículo estuviera vigente.
Rivera en el interior del Pleno, también volvió a sacar a relucir el que la Fiscalía considere probado que ya la consulta de 9-N se financió con dinero público, a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), recordando que el propio Rajoy aseguró en el Congreso que ni un euro público se había utilizado en la consulta del 1-O.
Las simples amenazas de Rivera en el Pleno -antes de hacerlas realidad en los pasillos- sentaron muy mal a Rajoy quien la consideró una «escenificación», atisbando en ella cálculos electorales, y advirtiendo a Rivera de que este tipo de estrategias «le puede restar votos» al revelar a los votantes que antepone el interés electoral a la política del Estado en un tema tan delicado como la crisis catalana. El jefe de Gobierno llegó a acusar a Rivera de «estar de "aprovechategui"» y le pidió que se comporte en el tema de Cataluña con «la misma lealtad» con la que lo está haciendo el PSOE.
El debate parlamentario que han mantenido ambos ha tenido la fuerza característica de los duelos entre un presidente del Gobierno y un líder de la oposición, y ello pese a que antes que Rivera preguntaron a Rajoy la portavoz del PSOE, Margarita Robles, y el secretario general de Podemos. Ambos optaron por dirigir cuestiones relacionadas con el caso Cifuentes y la corrupción del PP de las que el presidente del Gobierno se zafó fácilmente recordando irregularidades de estos partidos y considerando que ambos deben de estar satisfechos con la actuación del Ejecutivo cuando utilizan la sesión de control para otros temas. Rajoy se jactó de la falta de imaginación de Iglesias quien pregunta prácticamente solo sobre corrupción durante las sesiones de control.
El debate de esta mañana también ha revelado la irritación que despierta en el PSOE el crecimiento del partido de Rivera. la preocupación de los socialistas con la formación naranja no es nueva, hasta el punto de que aprovechan cualquier oportunidad para atizar a este grupo. Pero esta mañana Robles ha ido más allá y ha utilizado la sesión de control al Gobierno, para cargar contra Ciudadanos. En su turno de intervención, ha acusado a los diputados de Rivera en Madrid de servir como «cremas blanqueadoras a la corrupción» por apoyar a Ángel Garrido como nuevo presidente de la Comunidad de Madrid, en lugar de prestar sus votos para una moción de censura que expulse al PP de la Asamblea de Madrid y la deje en manos del candidato socialista, Ángel Gabilondo.
EL PP NO SABE GOBERNAR Y ES UN TIMORATO QUE DEMUESTRA SU INCAPACIDAD EN CATALUÑA.

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