¿QUÉ HACEMOS CON LOS JUBILADOS?
No nos debe extrañar que en una sociedad globalista espoleada por la agenda
2030 (disminuir población) los mayores no cuenten como activo pero sí como un
problema social, pues son motivo de consumo y gasto público en una economía
mermada: sus jubilaciones y gastos sociosanitarios son un gran problema por su
costo para el erario público y por lo tanto los bancos, empresas y gobiernos
están preocupados de cómo deshacerse de ellos lo más pronto posible y todo en
una sociedad donde escasea el trabajo físico por la gran imposición de la
tecnología, y no consideran que los medios de producción deben costear sus
pensiones y gastos, pues antes los activos trabajaban para los jubilados y luego
estos eran pagados por nuevos trabajadores en un sistema solidario de
distribución de rentas de trabajo dedicadas a este menester; a todos se les
detraía en su vida laboral una buena cantidad de dinero que el Gobierno
administraba, también las empresas aportaban su cuota establecida y se decía
"cuanto más cotices mejor será tu jubilación". Como esto ya no
existe, porque la tecnología no cotiza para su jubilación y por tanto las
jubilaciones no serían necesarias, estos sobran en la nueva sociedad que se está
construyendo, si no fuera por los 9,5 millones de votos que dependiendo a dónde
vayan caer, ese partido gana sin problemas las elecciones, esa es su fuerza
para seguir luchando por su existencia; todos los estamentos económicos dicen
que no se les deben subir la pensiones según el IPC, es decir que como parece
que necesitan menos, hay que congelarlas o bajarlas, y voy decir lo siguiente,
de todos conocido: un jubilado tiene los gastos de su casa, muchos de ellos
deben contratar a alguien que les ayude en las labores de la casa porque ya son
mayores impedidos y no pueden hacer solos las tareas, sus comidas son más
costosas porque deben ser muy cuidadas con regímenes y, como la sanidad pública
no funciona como es debido, los que pueden deben pagarse un seguro muy caro por
su edad, y los que no, se tienen que pagar consultas particulares con sus
respectivas medicinas puntualmente; muchos de ellos deben ayudar a sus hijos
económicamente y a nietos según están las cosas, así que el director del Banco
de España debería cuidar mucho más sus opiniones desafortunadas, no mostrar que
le estorban los jubilados, por lo tanto deben dejar de elucubrar sobre la
subida, estas deben subir el IPC interanual con paga retroactiva por el importe
de pérdida del poder adquisitivo, se debe subir el importe de IPC acumulado del
año en una paga con efectos retroactivos y este año ya no está contemplado y
aún se quejan de que se les suba el 8,5% para 2023; si no se les ingresa la
paguilla de 2022 cada pensión de 1.000 euros mensuales habrá perdido 85, por 12
mensualidades, 1.020 euros de poder adquisitivo, así que no sean manipuladores
y si les estorban que sepan que dan mucho trabajo y aportan ayudas a sus
familias y han cotizado una vida entera de trabajo y ahora en lugar de respetarles
por su trabajo y sacrificio se les demoniza, desprecia y son estigmatizados por
considerarlos unos privilegiados, cuando a ellos también les sube luz, la
calefacción, el agua, la alimentación y los gastos en general y si tienen que
ir a una residencia privada no la hay por menos de 1.500 euros mensuales, y
¿Cuántos la pueden pagar, dígamelo usted, señor director del Banco de España?
¿No tiene usted familiares jubilados? Pues eso, piense en ello y no
estigmaticen más, ni medios de comunicación, tertulianos ni algunos políticos,
ya está bien, respeten las canas, los achaques y las cachavas con más humanidad
y dignidad a nuestros mayores, que son nuestra razón de ser y estar aquí
nosotros y ustedes.
José Ángel Miyares Valle.

PUBLICADO EN LA NUEVA ESPAÑA
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