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martes, 24 de enero de 2017

EL MÉDICO EN TU TELÉFONO,ES EL FUTURO.

 

Un médico en la palma de la mano.


Las videoconsultas a través de móvil u ordenador se popularizan. Los pacientes las aprecian por el ahorro de tiempo y la inmediatez.

Imagínese por un momento tendido en su cama, temblando. Le arde la garganta. Siente como si una tenaza le oprimiese la cara. Algo común en plena epidemia de gripe y sus males relacionados. Fuera el termómetro no sube de los 2 grados centígrados. Tiene que pedir hora con el médico. Levantarse para ir al centro de salud mañana o cuando consiga cita. Si residiera en Varmland, Suecia, tendría, al cabo de un rato, al doctor de la sanidad pública a unos centímetros de su cara. A través de la pantalla del móvil.
Este tipo de encuentro virtual funciona mediante diferentes plataformas o apps privadas en varios países como Estados Unidos (American Well, o Doctor on Demand, por ejemplo), Reino Unido (Babylon), y, desde hace casi un año, en España, con Sanitas, una de las aseguradoras más importantes. La videoconsulta sería una más de las hermanas tecnológicas de la medicina a distancia, que tiene otras muchas derivadas (monitoreo remoto de constantes, consultas telefónicas o vía mail, videoconferencias para asistir a otros facultativos a distancia, etcétera)
Una mañana a finales de agosto del pasado año Felicia Lagerwall se levantó con fiebre y dolor de cabeza. Otra vez sinusitis. Y a dos días de su vuelo a Ibiza. “Intenté conseguir una cita con el médico, pero me resultó imposible”, relata por teléfono desde Estocolmo Lagerwall, 32 años, directora de ventas de una empresa de comunicación, “en Suecia es muy difícil lograr una visita médica en poco tiempo”. Sus vacaciones peligraban. Con su condición subirse a un avión resultaba bastante temerario.
Su madre le habló de KRY, una app para mantener videoconsultas médicas. “La descargué, pedí la cita y en 16 minutos estaba viendo la cara del médico desde un taxi en el que iba camino a una reunión”. El doctor le prescribió antibióticos mediante una receta electrónica. Así que se bajó un momento, compró el medicamento y siguió en el mismo taxi hacia su encuentro de trabajo. “Se puede decir que la aplicación me salvó las vacaciones”.
Como señala la directiva, y aunque no cuadre dentro de los estándares esperables de los países nórdicos, Suecia se sitúa a la cola de Europa en tiempos de espera para diagnóstico y tratamiento. Por eso la app parece especialmente útil. De hecho, en el sistema sanitario público de Varmland, una región del país, funciona en una prueba piloto desde noviembre. “La app te ahorra mucho tiempo. Ir al médico de forma presencial significa medio día de trabajo perdido”, dice Lagerwall. El coste, el equivalente en coronas suecas a 25 euros, es el mismo que lo que tiene que pagar el paciente para una visita en la sanidad pública.
Este tipo de telemedicina se está extendiendo. Una investigación sobre el mercado mundial realizada por la consultora estadounidense Tractica prevé un crecimiento sostenido en el número de videoconsultas de un 34% hasta alcanzar 158 millones de sesiones en 2020. La firma resalta como ventaja el ahorro de costes “en un escenario con falta de médicos, gastos de sanidad en aumento, la necesidad de atender a una población envejecida que crece y a personas con dolencias crónicas”.

Telemedicina telefónica

Fuentes del ministerio de Sanidad explican que en los servicios de salud públicos se hacen un buen número de consultas a distancia, pero vía telefónica. “Un 40% de los pacientes establecen contacto telefónico con su médico de cabecera”, dice una portavoz del departamento.
También en Galicia disponen de consultas telefónicas (más de dos millones en atención primaria el pasado año, desde medicina de familia a farmacia). "El paciente llama al centro o a través de la web pide cita", explica una portavoz, "se le da una y le llaman desde el centro de salud, como una actividad programada más, con la historia clínica electrónica universal del paciente abierta y con capacidad para prescribir cualquier medicamento, como si el enfermo estuviese en la consulta. Hay que tener en cuenta que es su médico de cabecera, que normalmente ya le conoce". Este tipo de atención tiene un gran nivel de efectividad, según los últimos datos del Servicio Gallego de Salud (Sergas), prácticamente del 100% de resolución. En la misma comunidad funciona Conecta 72, un servicio de seguimiento telefónico por parte de los enfermeros de atención primaria, que llaman a los pacientes tres días después de ser dados de alta hospitalaria para resolver dudas y asegurarse que el tratamiento prescrito se está administrando correctamente. También han desarrollado un premiado proyecto de seguimiento de pacientes pulmonares a domicilio con dispositivos de medición y videoconsultas.
Estos días de invierno, los médicos de la app sueca, todos de medicina general, diagnostican sin parar gripes, faringitis y cuadros similares. “La dolencias las da la estacionalidad, si es primavera, cuadros alérgicos y asma”, comenta el director médico, Johan Flodin, “Atendemos a 200 personas al día, mucho más que los médicos de atención primaria de forma presencial”, dice. KRY destaca en su web qué tipo de síntomas o dolencias (28, desde asma hasta inflamación ocular pasando por disfunción eréctil o jaqueca) son los indicados para realizar vía telemática. En general son situaciones en las que no se requiere la exploración física. Desde marzo de 2015 han celebrado 30.000 consultas que han demandado sus 60.000 usuarios registrados en Suecia. “Hemos tenido un crecimiento exponencial, los pacientes están muy contentos y vuelven”, cuenta Flodin. “El médico siempre te ve en el día, o a la hora que desees o poniéndote a la cola a la espera del primer hueco libre”. A lo largo de una jornada (atienden entre las 7.00 y medianoche) están disponibles al mismo tiempo hasta una decena de facultativos.
“En mi agenda hoy tengo 15 pacientes a los que ver físicamente y dos mediante videoconsulta”, explica César Morcillo, jefe de Medicina Interna del Hospital Sanitas CIMA. “Los usuarios, por lo que nos cuentan, están encantados. No tienen que salir del trabajo. Ganan muchísimo tiempo”. 70.600 personas tienen acceso a este servicio en Sanitas que permite desde la app asociada o el ordenador, elegir qué tipo de cita se elige, si presencial o virtual.
Los usuarios no tienen que salir del trabajo. Ganan muchísimo tiempo
César Morcillo, jefe de Medicina Interna del Hospital Sanitas CIMA
El encuentro a través de pantalla se parece a un Facetime o Skype. Es el médico el que llama al paciente a la hora pactada. Se le reservan 40 minutos. “Si al enfermo le tienes que pedir un análisis o una radiografía o prescribirle un medicamento, el volante o la receta se le envía a su móvil”, explica Morcillo, “y tras cada consulta mandamos un informe”. El servicio, denominado Blua, incluso sirve en casa los fármacos que el médico ha recetado y realiza analíticas a domicilio. “También los compañeros que lo usan (124 facultativos de 13 especialidades) están contentos, porque el tiempo que dedicaban a contestar a los pacientes a los que contactabas por teléfono o mail no quedaba reflejado en tu trabajo diario y ahora sí. Es como si pasases una consulta vía presencial, con la correspondiente retribución”. El coste para el usuario es de 99 euros al mes (129 si es mayor de 50 años) y si ya son clientes, pagan 10 euros más mensualmente.
“Este tipo de consultas tienen muchas ventajas, siempre que se den unas condiciones determinadas para garantizar la calidad”, observa el dermatólogo Sergio Vañó, presidente de la Asociación de Investigadores eSalud (AIES), “evitan desplazamientos, se ahorran costes, se gana en inmediatez y aumenta la satisfacción de los enfermos”. Vañó, especialista en tricología en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, ha creado dos apps, Dermomap y FotoSkin, para el diagnóstico de dolencias dermatológicas, donde tan importante es la imagen. “Con las videoconsultas se gana en inmediatez e interacción. Además de como primera aproximación o complemento de las visitas presenciales”, señala el médico integrado en la AIES, una asociación para el impulso de la tecnología en la salud. “Las desventajas pueden ser los problemas para tener buenas conexiones. Por otra parte, a nivel legal no está bien definido. Hay un vacío”. AIES ha creado una acreditación para teleconsulta para asegurar la encriptación de los datos de los pacientes.
Hay que saber, aparte de la satisfacción de los pacientes en cuanto a ahorro de tiempo cuando utilizan esta manera de citarse con el médico, los beneficios clínicos y económicos de esta opción. Según una reciente revisión sobre estudios de videoconsultas via Skype, que es el modelo más parecido, la inmensa mayoría de los investigadores halló beneficios en su uso. En la citada revisión se había utilizado este tipo de encuentros virtuales sobre todo en enfermedades crónicas (dolencias cardiovasculares y diabetes) y en menor medida para fines educativos y patologías del lenguaje.
Mientras, Felicia Lagerwall, la paciente sueca que se pudo ir de vacaciones gracias a una insólita cita médica en un taxi, no ha parado de recomendar la aplicación. “La he usado otras cuatro veces para mí y una quinta para mi hija y tengo una experiencia estupenda". 
LA IDEA ES BUENA, PERO ¿LOS MÉDICOS SERÁN MÁS DILIGENTES Y NO COMETERÁN MÁS ERRORES?