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martes, 29 de noviembre de 2016

PAPEL MOJADO.

 

Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda y Administraciones Públicas

Papel mojado.


Reducir el fraude fiscal requiere más funcionarios para seguir el dinero negro

A pesar de que es un problema económico cuya persistencia debilita la acción económica del Estado y obstaculiza la cohesión de la sociedad, el fraude fiscal no se afronta desde el Gobierno —de hecho, desde casi todos los Gobiernos desde 1996— con el debido rigor. Hacienda y la Agencia Tributaria se empeñan en transmitir el mensaje equivocado de que para combatir el dinero negro basta con elaborar planes anuales contra el fraude y que la acción de fijar una retahíla de objetivos sobre un papel (unas veces controlar el IVA; otras, el IRPF; o también, los llamados signos externos de riqueza) es suficiente para reducir sistemáticamente las bases imponibles ocultas, unos 250.000 millones en España. El plan que acaba de sugerir Hacienda, evidentemente para complacer a Ciudadanos, persiste en este error… o manipulación. En un documento se relacionan varios objetivos con distintos grados de coherencia, se subraya alguna novedad —en esta ocasión, el límite de pago en efectivo, para restringir el fraude en el IVA— y con eso ya se ha cumplido el expediente.
Pero la cruda verdad es que la insistencia en los efectos milagrosos de un plan no ha conseguido reducir el volumen del fraude de forma significativa y que los supuestos logros anuales suelen ser mejoras estadísticas sin trascendencia alguna para las arcas públicas. Baste recordar que Hacienda tiene sin cobrar más de 49.000 millones en concepto de fraudes descubiertos pero incobrables, bien por quiebras, bien por pleitos o bien por insolvencias. Por decirlo en términos breves y rápidos, la Administración no dispone de los medios necesarios para combatir el fraude tributario. Esta carencia convierte cualquier plan en papel mojado; en un placebo para contentar a los responsables políticos y en un señuelo para convencer a los contribuyentes de que el Gobierno “está haciendo algo”. No es tolerable que los impuestos los paguen siempre los mismos y que la única estrategia antifraude eficaz sea conceder amnistías fiscales a los defraudadores.
PROMETEMOS MUCHOO PERO NO HACEMOS NADA, NI PONEMOS LOS MEDIOS PARA HACERLO.