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miércoles, 30 de diciembre de 2015

VAMOS CAMINO DE OTRAS ELECCIONES

Última reunión del año del Gobierno presidido por Rajoy, el 29 de diciembre.

Última reunión del año del Gobierno presidido por Rajoy, el 29 de diciembre

Rajoy presiona

El presidente en funciones pide apoyo a su reelección sin tomar iniciativas.

Mariano Rajoy incrementó ayer su presión sobre el PSOE y Ciudadanos —sin nombrarlos específicamente— para que respalden un Gobierno “de amplio apoyo parlamentario” en torno a su persona. Lo sorprendente es que no dijo cómo conseguirlo. En nada de lo que explicó se atisba algo que suponga tomar la iniciativa en cuanto a programas o aproximaciones a otros. Hasta se permitió valorar como “detalle” la cuestión de si podría nombrar a un vicepresidente o a ministros procedentes de partidos distintos del suyo; de lo cual se puede colegir que todo lo que no sea apoyar su investidura le parece un mero detalle.
En nuestro sistema constitucional, el Congreso de los Diputados tiene que investir a un jefe del Gobierno para que la legislatura eche a andar. Si no lo consigue en dos meses contados desde la primera votación de investidura, el Rey disuelve ambas cámaras de las Cortes y hay que volver a las urnas. Rajoy ata en corto cualquier posibilidad de crisis interna al asegurar que, en esa circunstancia, él seguiría siendo el aspirante del PP, al tiempo que descarta dar un paso atrás y promover a otro candidato en su lugar para facilitar el consenso.
Con un modo de razonar más propio de los tiempos en que disponía de mayoría absoluta, Rajoy no sale de la inveterada costumbre de esperar sin arriesgar. Se conforma con desgranar unas cuantas ideas generales en las que considera que están de acuerdo más de 200 diputados: “La defensa de la unidad de España, la soberanía nacional, la igualdad de los españoles, el papel de España en la UE, la consolidación de la recuperación económica y la lucha contra el terrorismo”. Nadie puede decirle que tales enunciados sean equívocos, pero sabe que no todos los partidos a los que apela comparten idénticas soluciones.
Reunir más de 200 diputados, por seguir con la fórmula del presidente en funciones, exige que tanto el PSOE como Ciudadanos estén de acuerdo en mantenerse junto al PP durante la legislatura. ¿Cómo? Rajoy se limita a mencionar que el Gobierno de ancha base parlamentaria acometerá “las reformas que sean precisas”, no sin recordar que la mayoría así configurada infundirá la tranquilidad y confianza que necesitan los inversores y los agentes económicos y sociales, manteniendo el ritmo de crecimiento económico (3,2% en este año, según Rajoy). Solo el torturante proceso para alumbrar un Gobierno independentista en Cataluña es una incógnita inmediata en el horizonte.
Es verdad que el presidente en funciones transmite una idea de normalidad, en contraste con la mala gestión que el PSOE ha hecho de la situación poselectoral. La segunda fuerza política se ha colocado bajo los focos como la derrotada en las elecciones del 20-D, pese a disponer de la llave en cualquier política de pactos. Esto ha permitido pasar de puntillas sobre el hecho relevante de que el PP perdió 2,5 millones de votos y 63 escaños en las elecciones del 20-D. Unos datos que configuran a este partido como la primera minoría y, por lo tanto, obligado a trabajar en pro de una solución, sin confiar en que baste con esperar la caída de la fruta madura.
TENEMOS UNOS POLÍTICOS MEDIOCRES QUE MIRAN PARA SU OMBLIGO QUE POR EL BIEN DE LOS CIUDADANOS Y LUEGO QUIEREN QUE CONFIEMOS EN ELLOS.