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viernes, 23 de mayo de 2014

EL OPIO DEL PUEBLO Y ME GUSTA EL FÚTBOL PERO AMATER

Varios aficionados se sacan fotografías en la Plaza del Comercio (Efe).
260 vuelos privados llegarán a Lisboa el sábado con entrada reservada a 4.500 euros
Lisboa será mañana el centro de atención del mundo entero. La capital portuguesa recibirá a 70.000 seguidores de Real Madrid y Atlético y a otros muchos que se suman a este tipo de partidos ante el reclamo que siempre supone la Champions. Un partido sí, con la Copa de Europa en juego, es el mejor reclamo posible para el movimiento de dinero. El precio de una entrada en la reventa llegaba en la mañana del viernes a lo que el límite del comprador alcanzara. 2.000 euros por una entrada de 280. Y así hasta donde el demandante pueda. Con los hoteles ha pasado lo mismo. Hoteles que en la noche del miércoles costaban 120 euros, han pasado a multiplicar su precio hasta los 3.000 por noche del fin de semana.
Se habla de la crisis económica como argumento recurrente para describir la realidad que nos rodea, pero es la misma que dice que el aeropuerto de Lisboa recibirá entre la noche del viernes y la primera hora de la tarde del sábado hasta 260 vuelos privados. Sí, han leído bien.  Esos vuelos no traerán hasta la final a más de 2.000 aficionados, que probablemente muchos de ellos hayan pagado los 4.500 euros que cuestan los asientos en los palcos privados del estadio de La Luz. Negocio puro y duro. 
En 2010 el Real Madrid organizó la final de la Champions y el verdadero negocio del club blanco fue el de la explotación de los palcos. La entidad madridista ingresó cerca de tres millones de euros por la venta y posterior gestión de unos palcos vips que siempre encuentra público al que no le importa pagar lo que sea con tal de sentirse los dueños del estadio y de comer un canapé mientras ven a su equipo o no durante un partido así.
Otra manera de llegar hasta la capital portuguesa será en uno de los 60 vuelos chárter que llegarán al aeropuerto durante el sábado. El precio medio de esos billetes rondará los 400 euros y muchos de los que se desplacen ni pisarán Lisboa. Del aeropuerto directamente al estadio y vuelta nada más terminar el partido.
Por carretera llegará la inmensa mayoría. 1.000 autobuses tienen prevista su llegada a Lisboa desde primera hora de la mañana, a los que habrá que añadir todos aquellos que decidan viajar en vehículos particulares. Se estima que entre 60.000 y 100.000 aficionados aparecerán por Lisboa, muchos de ellos sin entrada.

Lo que no esperaban muchos de esos que vienen a la aventura es que no podrán ver el fútbol en pantalla gigante alguna. Ningún espacio público habilitado para la reunión de los seguidores podrá hacer uso de las típicas pantallas gigantes. Los dueños de bares y restaurantes han pedido que no se permita la emisión del partido en ningún espacio público con el fin de que los aficionados vean el partido y consuman en los bares lisboetas. UEFA ya ha anunciado que las denominadas 'fan zone' se quedarán sin señal durante la final.
COMENTARIO:
HE VISTO SUFRIR A MUCHOS SEGUIDORES EN EL FÚTBOL CUANDON PIERDE SU EQUIPO HASTA LA INFARTACIÓN Y ME PREGUNTO  ¿NO TENDRÁN PROBLEMAS DE TRABAJO, DE FAMILIA, ENFERMEDAD ETC PARA SUFRIR  TANTO POR EL FÚTBOL?¿SE IMAGIAN TODAS LAS PERSONAS QUE ASISTEN AL FÚTBOL MANIFESTÁNDOSE POR EL PARO Y POR LA CORRUCIÓN POLÍTICA? ESTOY SEGURO QUE LOS POLÍTICOS SE REGENARABAN, SIN MÁS.
A falta de espectáculos de gladiadores, hoy en día tenemos el fútbol. Y el populacho, que no se moviliza por la miserable situación en la que vive ni el pésimo futuro que le espera, desahoga sus frustraciones viendo a 22 hombres que juegan con una pelotita llevándola de izquierda a derecha y de derecha a izquierda.
 
¡¡¡Queremos pan y circo!!!




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