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miércoles, 11 de abril de 2012

LA SANIDAD PÚBLICA DESAPARECERÁ EN BENEFICIO DE LA PRIVADA.

Casas típicas de Ansterdam(foto J.A.Miyares)

Pistas de por dónde van a ir los recortes de la Sanidad pública

El Gobierno anuncia un "ahorro" de 7.000 millones en Sanidad.Varios políticos del PP apuntan por dónde van los tiros de los recortes.La progresividad, el repago y la limitación de servicios, las claves.La ministra de Sanidad presentará a las Comunidades su plan el día 18.
El Gobierno prevé un ahorro superior a los 10.000 millones de euros en materia de sanidad y educación con una mayor racionalización, eliminación de duplicidades y mejora de la eficiencia en la gestión.

La ministra de Sanidad, Ana Mato, es casi la única que aún no se ha pronunciado públicamente sobre cómo piensa recortar el Gobierno 7.000 millones de euros en 2012. Sí lo han hecho varios ministros, Luis De Guindos (Economía) y Cristóbal Montoro (Hacienda), así como varios líderes del PP y consejeros de Sanidad de distintas Comunidades Autónomas. Mato ha convocado para el miércoles 18 de abril una nueva reunión en la que definirá con los consejeros autonómicos del ramo las reformas.
En teoría, será en dos semanas cuando anuncie la propuesta concreta. Estos son las claves -o globos sonda- de por dónde puede mandar recortar la ministra:

• Redefinir la cartera de servicios básicos: El ministro de Hacienda Cristóbal Montoro, en una entrevista en RNE, aseguró este martes que ve necesario "redefinir la cartera de servicios básicos en Sanidad" . No concretó cómo se plantea dicha redefinición, ni si implicará recortes de servicios.

• Han sonado como modificables: Las operaciones de cirugía plástica, procedimientos relacionados con la fertilidad o tratamientos contra hábitos adictivos. También las operaciones de cambio de sexo. Algunos de estos procedimientos son gratuitos a nivel nacional y otros sólo en determinadas Autonomías. En estos casos no quiere decir que se eliminien, sino que se restrinjan a los casos más necesarios.

• Eliminar "cirugía estética": Sí ha sido algo más concreto el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz -también responsable de Sanidad y Asuntos Sociales del PP-. En una entrevista en Catalunya Radio ha señalado que el recorte incluirá la revisión de servicios menos prioritarios como determinadas "operaciones de estética". En este sentido, hay que saber que el sistema sanitario español solo cubre las operaciones de cirugía plástica reparadora, es decir aquella que se encarga de reparar anomalías congénitas o tejidos dañados después de accidentes o amputaciones etc... Se tratan pues de operaciones que afectan a la salud del paciente y que no se hacen con fines meramente estéticos.

• Fin al "termalismo sanitario": Echániz también ha calificado el termalismo sanitario de área menor que conviene "revisar y ver en qué momento se pueden volver a financiar".

• Progresividad: El primero en sugerir el debate del repago progresivo de la Sanidad pública fue el ministro de Economía, Luis de Guindos. Para el ministro, con "una sanidad pública que genera déficit y no paga a sus proveedores", urge preguntarse "si hay que proveer de todos los servicios a los que ganen 100.000 euros", aseguraba en declaraciones a la Cadena Ser. El Partido Popular, horas después, rebatía esta postura y el vicesecretario de Organización del PP, Carlos Floriano, expresaba el total compromiso de su partido con la gratuidad de la Sanidad y ha considerado que las palabras del ministro de Economía, Luis de Guindos, sobre un pago progresivo en función de la renta es "una reflexión de carácter personal". Un día después, Critóbal Montoro, recuperaba la idea del repago progresivo, sin especificar la renta a la que afectaría, ni los servicios.

• Combatir los "abusos" de los extranjeros: El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, sí aseguraba este martes que uno de los objetivos de la reforma sanitaria es evitar "abusos" como el del turismo sanitario, extranjeros que viajan a España a recibir tratamientos sanitarios que en sus países de origen son de pago.

• Tarjeta sanitaria única: Todos han coincidido en que no piensan cambiar el modelo autonómico de gestión de la Sanidad. Sin embargo, si apuestan por una tarjeta sanitaria única para todo el territorio.

• Central de compra de medicamentos: "Las diecisiete comunidades autónomas no tienen una central de compra que les permita, de una forma centralizada, conseguir determinados descuentos o ahorros en los ingentes productos y medicamentos que se financian a través del sistema sanitario público", ha afirmado el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz.

• Medicamentazo: Sanidad baraja sacar de la lista de medicamentos subvencionados los más básicos y consumidos, los analgésicos o los protectores estomacales. No serían todos, pero sí algunos. Otra de las medidas en las que trabaja el Ejecutivo es el pago de las medicinas en función de la renta. Asimismo, para tener un mayor control en el consumo de medicamentos, se está estudiando implantar la receta electrónica y la tarjeta sanitaria única que incluya los datos del paciente. Un escollo que el Ejecutivo tiene que superar es buscar un sistema que pagar los medicamentos en función de la renta, pero respetando la confidencialidad de los datos fiscales de los usuarios.

• Reducir a la baja los complementos profesionales: Una de las propuestas que más suena es la de unificar a la baja las retribuciones complementarias de los profesionales del área sanitaria.

• Ambulancias: El Gobierno también está estudiando ahorrar en el transporte sanitario, reduciendo así los desplazamientos que realizan las ambulancias desde el domicilio hasta los centros hospitalarios, siempre que la situación del paciente lo permita. Igualmente, busca ahorrar con el turismo sanitario, controlando más a aquellas personas de otros países que acuden a España para someterse a operaciones e intervenciones quirúrgicas.

• Cobrar por la hospitalización: Algunos consejeros de Sanidad, en concreto en autonomías como Madrid o Cataluña, han planteado al Gobierno la necesidad de que los pacientes hospitalizados paguen una tasa de unos diez euros al día por la manutención, alegando que "si el enfermo se queda en casa, ya se paga él los gastos en calefacción y comida".