Páginas vistas en total

Follow by Email

EL VIDEO.

Loading...

sábado, 10 de marzo de 2012

¿PERO EN QUÉ PAIS VIVIMOS? SIN UNIÓN AUTONÓMICA, NO SALDREMOS DE ESTA CRISIS

Picos de Europa-España (foto J.A.Miyares)
La Generalitat sólo ayuda a los pobres si se usa el catalán.

BARCELONA- La última edición del Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (Dogc), editado el viernes 2 de marzo, incluyó una partida de cinco millones de euros por parte de la consejería de Bienestar Social y Familia para subvencionar a las entidades que promuevan la lucha contra la pobreza. Hasta aquí, todo normal.

Pero estas ayudas tienen letra pequeña y la mayor de ellas es que para poder acceder a estas subvenciones se tienen que cumplir requisitos lingüísticos, entre otras cosas. El parte del Dogc indica claramente que para conseguir este dinero se tienen que cumplir los artículos 32, 33 y 36 de la Ley de Política Lingüística de la Generalitat de 1998, una normativa que actualizó la de 1983 y que puso al día las aspiraciones lingüísticas de la mayoría de partidos catalanes. Rótulos en catalán

Estos artículos de la polémica normativa indican que todo comercio o establecimiento en Cataluña tiene que rotular, como mínimo, en catalán. Por lo tanto, las entidades que ayudan a una pobreza cada vez más creciente en Cataluña sólo podrán obtener dinero si tienen alguno de los rótulos de sus respectivas sedes en catalán.

«Se tienen que cumplir los requisitos de los (citados) artículos en el local, la sala, el establecimiento o el centro de trabajo donde se preste la actividad objeto de la subvención, así como en la rotulación, en los avisos y en la documentación dirigidos al público como mínimo cuando estén vinculados al objeto de la ayuda».

De esta manera, además de pedir a estas entidades que tengan su sede social en Cataluña, lo que es más comprensible, se les exige que deben priorizar la presencia del catalán en sus locales sobre cualquier otra lengua. Una vez más, una decisión de la Generalitat choca de lleno contra la sentencia de 2010 del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatuto catalán. Este fallo señaló que el Govern «debe mantener un equilibrio inexcusable» entre el castellano y el catalán, además de recordar que «en ningún caso se puede dar un trato privilegiado a ninguna de las dos lenguas, por lo que el catalán no puede tener un trato preferente por parte de la administración de esta comunidad autónoma».

Ley eterna
Esta Ley de Política Lingüística siempre ha estado vigente en Cataluña y siempre ha sido motivo de polémica. Ha sido adoptada tanto por los gobiernos nacionalistas de CiU como en los siete años de tripartito, básicamente por imposición de ERC.
Además, la progresión de las multas por no rotular en catalán ha sufrido un crecimiento espectacular en siete años. Mientras en 2004 se sancionó a un total de 22 comercios o establecimientos –en los años anteriores esta normativa prácticamente no se aplicaba nunca–, en 2005 las multas ya fueron 119. En 2008 fueron 209, en 2009, 151; en 2010, 205, mientras que el año pasado se produjeron un total de 226 sanciones, por un valor de 126.000 euros.

En todos estos años, han sido bastantes los comerciantes y particulares que se han quejado a LA RAZÓN de esta situación, y sus testimonios han aparecido en estas páginas. a falta de saber el número de sanciones de 2012, de cuyas cifras aún no hay indicio alguno, la sensación es que el número de multas lingüísticas no descenderá. De momento, las entidades que ayuden a la pobreza ya saben lo que tienen que hacer para obtener dinero.

normas y sanciones
- En Cataluña existe desde hace 30 años la inmersión lingüística.
- Significa en la práctica que no se puede escolarizar a ningún niño en castellano, aunque sí en idiomas extranjeros. Es la queja de los padres que han llevado sus casos a la Justicia.
- El castellano está relegado a dos horas semanales, igual que el inglés.
- La otra norma lingüística importante es la Ley de Política Lingüística, la considerada madre de todas las leyes polémicas.
- Renovada en 1998, establece que se puede multar a los establecimientos y comercios que no tengan al menos algún cartel en catalán.