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sábado, 24 de marzo de 2012

COBRAN 5 EUROS POR RECLINAR UNA SILLA EN UN HOSPITAL

Mallorca-España(foto J.A. Miyares)

Un hospital cobra 5 euros a los familiares de pacientes por reclinar la silla de acompañante.

El Hospital de Blanes, en Girona, ha instaurado este sistema tras disponer nuevas butacas reclinables en una de sus plantas.Desde la dirección aseguran que este sistema busca "que el familiar pueda estar cómodo en lugar de 'maldormir' sentado junto a su familiar".Los recortes en este hospital ascendieron a 7,4 millones de euros.

El Hospital de Blanes, en Girona, cobra cinco euros a los familiares de los pacientes ingresados por reclinar la butaca que pueden usar para pasar la noche, de forma que puedan dormir tumbados y no sentados. Este sistema, que se aplica desde este mes de marzo en el centro, que pertenece a la Corporació de Salut del Maresme i la Selva, está teniendo "buena acogida entre el personal y los usuarios", según ha explicado a 20minutos.es el Director de Planificación de la Corporación, Xavier Conill. Concretamente, cuesta 5 euros pasar una noche con el asiento reclinado, mientras que por cinco noches hay que abonar 20 euros.

La información sobre esta tarifa por poder reclinar las butacas de las habitaciones de los enfermos fue adelantada por la revista Cafeambllet.

A juicio de Conill, "no cobramos por la butaca ni por sentarse al lado del enfermo", ya que "en todos los hospitales públicos los familiares pueden sentarse", con la salvedad de que ahora se "ofrece la posibilidad al familiar de tumbarse por las noches pagando 5 euros en lugar de 'maldormir' sentado". La justificación de este cobro, según el responsable del hospital, es que "el familiar pueda dormir tumbado en lugar de en una postura incómoda en la noche que pasa en la habitación".

Este sistema, que comenzó a utilizarse hace tres semanas en una de las plantas del hospital, tras sustituirse las antiguas sillas por este nuevo modelo que puede reclinarse, "está en fase de prueba, y el personal y los usuarios no se han quejado", según el directivo, que adelanta que "estamos esperando a que pase un mes o dos meses para exportarlo a otras plantas".

Para Conill, las "insinuaciones" de que esta iniciativa es una especie de copago "no se corresponden con la realidad". "Nos sabe mal que piensen que somos una organización que cobra por que los familiares puedan sentarse, cuando nuestro trabajo es dar atención sanitaria pública", aduce el responsable de Planificación del centro.

Esta iniciativa llega en medio de la ola de recortes en la Sanidad catalana. En la Corporació de Salut del Maresme i la Selva, concretamente, experimentaron una disminución de 7,4 millones de euros en su presupuesto para este año, "algo que hemos solventado con la disminución de las contrataciones por suplencias y con la renuncia de todos a la paga por objetivos", asegura Xavier Conill.